martes, enero 10, 2006

“EL DESENTERRADOR”




“EL DESENTERRADOR”, LA POLÉMICA OBRA DE RAMÓN FONSECA MORA QUE LOGRA CAPTAR EL DRAMA Y SUFRIMIENTO DE UN FAMILIAR DE DESAPARECIDO

¿Qué desentierra Fonseca Mora?...¿Y quienes están furiosos..?


Editorial Alfaguara editará en febrero en Panamá, Colombia y América Central, “El Desenterrador”, una novela que puede captar el drama y sufrimiento de un familiar de desaparecido, y transmitir ese sentimiento a los lectores.



“El Desenterrador”, es una obra ambiciosa, mucho más que una novela por sus pasajes policiales y porque el carácter testimonial reconstruye la intervención de algunos sectores de la sociedad de Panamá, y especialmente los jóvenes, en la lucha de 1964 por la recuperación de la zona del canal de Panamá en manos de Estados Unidos, una lucha que deja a los protagonistas de esta historia marcados para siempre.



Los diferentes planos temporales, los diálogos y murmullos del pasado que persisten en el presente, los sentimientos de los personajes, que son analizados minuciosamente, siguiendo el hilo de sus pensamientos, las descripciones de lugares, las fuerzas del bien y del mal que acompañan a los protagonistas en su intento por esclarecer los misterios de los muertos de la dictadura, son el eje principal de El Desenterrador, en donde como caras de una misma moneda, a veces ganan las fuerzas del bien y se descubre algo. Otras, las del mal, y vencen con el encubrimiento y la conspiración.



En uno de sus más notables pasajes el personaje principal describe su angustia de más de treinta años frente a la desaparición de su amigo y dice: "A quien no se le haya perdido un pariente o amigo jamás podrá comprender lo que siento en este instante. Es un dolor profundo, que penetra el alma y que jamás desaparece. Es constante. Siempre está allí, enquistado en las profundidades del ser, y sale de vez en cuando con toda su furia para liberar emociones y transformar vidas. Si alguien muere, se le llora, se le entierra, y el proceso de luto, de curación, sigue su curso hasta que la herida poco a poco sana. Quedan entonces recuerdos generalmente gratos del individuo, y una resignación ambivalente sobre el hecho de la muerte. La paz entonces regresa. Se sabe dónde está el muerto y se puede visitar y llevar flores a su tumba, si se desea. Pero cuando un familiar o conocido desaparece y no es visto nunca más, el proceso se detiene y en su lugar toma posesión la incertidumbre, el dolor y la falta de resignación. Es una herida abierta, sin cicatrizar, de la que siempre brota el pus de la rabia, de la angustia, del tormento. Esto puede durar un mes, un año o más”.



Fonseca Mora recorre con un extraordinario talento literario un mundo donde existe un hilo fino que une los pecados que se cometen a diario. Un libro lleno de sorpresas y misterios donde las consecuencias del pasado repercuten en un presente dónde aún quedan los anhelos de un mundo mejor.




Ramón Fonseca Mora, mencionó que se encuentra en conversaciones con la Editorial Alfaguara, para que el libro sea editado en Chile, España y Argentina.



Acerca de Ramón Fonseca Mora

Nació el 14 de julio de 1952 en la Ciudad de Panamá. Egresado del Colegio La Salle hace estudios superiores de Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad de Panamá y en The London School of Economics. Posteriormente colaboró durante 6 años en la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y Desarrollo en Ginebra Suiza.

Dedicado al Derecho Internacional, es socio de la firma Mossack Fonseca & Co. Su exitosa actividad literaria la combina con su profesión de abogado.

Desde temprana edad notó su inclinación por las letras, escribiendo relatos y suplementos culturales de su país. Hoy, Ramón Fonseca Mora es una de las más promisorias plumas panameñas, con amplia proyección internacional por la universalidad de sus temas.

Sus escritos abordan temas del diario acontecer, que al desarrollarlos se convierten con sencillez y naturalidad, en una trama intensa, muchas veces anecdótica, que permite la identificación con el personaje y hace sentir la historia como propia.

Socio Fundador y primer Presidente de la Cámara Panameña del Libro. Fundación privada, sin fines de lucro, para promover la literatura en Panamá.



Es miembro activo de la Sociedad Bolivariana en Panamá.



Bibliografía Publicada:

“La isla de las iguanas y otros relatos”-Cuentos. Editorial Portobelo, 1995. Tres (3) ediciones-más de 7000 ejemplares vendidos.

“La danza de las mariposas”-Premio Nacional de Literatura Ricardo Miró 1994-novela. Editorial Portobelo, 1995. Tres (3) ediciones en español y una (1) en alemán-más de 12.000 ejemplares vendidos.

“La ventana abierta”-novela. Plaza & Janes. Tres (3) ediciones-más de 6.000 ejemplares vendidos.

“Ojitos de ángel”-Editorial Alfaguara, 2002. 15.000 ejemplares vendidos. Mención de honor en el concurso Andino Enka de Lieteratura infantil.

"Ojitos de Ángel" Obra de teatro basada en la novela, presentada en Bogotá, Colombia y Panamá.

“Soñar con la Ciudad”-novela. Premio Nacional de Literatura Ricardo Miró 1998-Editorial Alfaguara, 2001. Recomendada por el Ministerio de Educación. Tres (3) ediciones-más de 12.000 ejemplares vendidos.

“4 Mujeres vestidas de negro”-obra de teatro. Mención Honorífica en el Concurso Ricardo Miró 1996.

Algunos de sus cuentos han sido editados en suplementos culturales de su país. Sus cuentos "Justicia" y "El Político Viejo" fueron publicados por la revista "Maga". Su cuento "El Amor de la abuelita" fue publicado por revista de letras "Viceversa" del Instituto Nacional de Cultura

Premios, Becas u otra distinciones nacionales o internacionales:
En 1994 su novela "La danza de las mariposas" (Editorial Portobelo, 1995) es premiada en el Concurso Literario "Ricardo Miró", obra de amplísima aceptación en Colombia, Panamá y Costa Rica. Y en 1996 su obra de teatro "4 mujeres vestidas de negro" obtiene mención honorífica en el mismo certamen (posteriormente representada en el Teatro en Círculo, en julio de 1998, bajo la dirección de Bruce Quinn).

En 1998 vuelve a ganar el Concurso Ricardo Miró en novela con “Soñar con la ciudad”.

En 1998 fue merecedor de la Mención Honorífica del Premio Enka de Literatura Andina.

Fuente Natalia Martini