sábado, diciembre 11, 2004

Federico Maculan



Exposición en la Residencia de la Embajada de Suecia

Auspician:
Embajada de Suecia en Buenos Aires
EMA - Esclerosis Múltiple Argentina
Artesur - Portal y Comunidad de Arte
www.artesur.com/maculan

Federico Maculan, los personajes y los rostros
Exponente de una innovadora figuración, Federico Maculan profundiza en los vericuetos del misterio, justo hasta lo necesario, para alcanzar lo imprescindible, la fuerza del incontenible deseo del momento, del instante preciso, del ángulo que nos muestra el ojo, parte del rostro, el cuerpo esbelto desnudo femenino tendido en la cama, los autorretratos, los personajes que son distintos pero, a la vez, iguales. Buscador impenitente, trabaja el óleo con singularidad, buscando la esencialidad densa, la superficie de la materia.
Toca la materia y se eleva, elevándonos a estadios superiores, siendo reflexivo, buscando ser coherente, austero, respetuoso con la bandera del color.
Es un captador de sombras, de proyecciones de entidades y personajes que se nos muestran con claridad, pero, en ocasiones, insinuándolos, casi sin considerandos atractivos y claros, sino misteriosos, inmersos en el enigma de la incógnita, sumergiéndolos en la fortaleza de la esencia, en el descubrimiento de la propia evidencia. Una evidencia basada en recrearse en lo desconocido, de ahí que sus personajes sean auténticos extraños, pero, a la vez, sean uno mismo, él mismo. Los disfraza, viste, arropa a base de ungüentos especiales, de pócimas y de todo tipo de disfraces, para hallar un cierto eclecticismo, que no anonimato, buscando una nueva comprensión de la figuración.
Sincrético, aúna esfuerzos para mostrar con claridad la fortaleza de la visión ancestral, de la mirada de los rostros que son expresivos, melancólicos, directos; producto del drama, de la intensidad de la vida, de la palabra viva, de la llama encendida de cuerpos y corazones, de deseos que buscan la claridad, de intenciones que va más allá de lo circunstancial.
No hay anécdota, no trabaja el detalle para controlar el enigma, sino que busca la síntesis, persiguiendo el misterio, para no desvelarlo jamás.
La clave de su pintura está en que sus personajes y rostros, son parte del enigma y este posee un código de interpretación que es directo, pero, a la vez, sutil, alambicado y laberíntico.
No nos perderemos si analizamos su obra con actitud abierta. Tampoco hay posibilidad de confusión,
porque la libertad está por encima de lo estructurado, de ahí que la mente vuele libre y que su obra sea actual.
Joan Lluís Montané
De la Asociación Internacional de Críticos de Arte
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