sábado, enero 28, 2006

Reconocimiento al cine catalán en las pantallas de Nueva York




AGENCIAS
18 de Enero de 2006

Los movimientos que han marcado las tendencias de la filmografía catalana en el último siglo, desde los clásicos del cine mudo hasta las producciones más recientes, son objeto de una retrospectiva que se podrá ver este mes en Nueva York.

Organizada por la Sociedad Cinematográfica del Lincoln Center, la muestra forma parte del primer festival de la cultura catalana en Nueva York y se abre el próximo día 27 con "La vida secreta de las palabras", un filme de Isabel Coixet sobre la relación entre una misteriosa mujer y un hombre que se ha quedado ciego temporalmente.

El ciclo reconoce a Barcelona como uno de los centros de producción más importantes de España, ya que de esa ciudad sale el 30 por ciento de las filmes del país, según Richard Peña, director de Programación de la Sociedad Cinematográfica del Lincoln Center.

El cine catalán "no ha tenido un sólido reconocimiento, ni en Cataluña, ni en el resto de España, ni internacionalmente", afirma el crítico de cine español Manuel Yáñez Murillo en el último número de la revista "Film Comment", publicada por la Sociedad. A su juicio, esa falta de reconocimiento se debe a la naturaleza misma del cine catalán, que es "disperso y, en gran parte, carente de movimientos coherentes con los que los cineastas puedan entablar un diálogo, por no decir un modelo industrial consolidado".

Yáñez agrega que el cine catalán sufre de una crisis de identidad, ya que mientras la lengua catalana es la manifestación más evidente de la diferencia cultural de la comunidad autónoma, la mayor parte de su filmografía se hace, paradójicamente, en castellano.

Esto se debe tanto a razones culturales como comerciales y políticas, que en el caso de estas últimas hunden sus raíces, según el crítico, en la represión de la dictadura del general Francisco Franco. Entre las cintas del período franquista se presentará "Vida en sombras" (1948), de Lorenzo Llobet Gracia, considerada una de las películas más importantes de la cinematografía española.

A mediados de la década de 1960, cuando el régimen militar decidió adoptar políticas más liberales a fin de mejorar su imagen internacional, un grupo de jóvenes cineastas creó la Escuela de Barcelona, que también está representada en la exhibición. "Esos cineastas buscaban desafiar el Gobierno de Franco de una manera estética, creando obras cuyos toques atolondrados y narrativas rebeldes iban en contra de la imagen organizada de España que quería proyectar el régimen", según Peña.

De este movimiento, destacan los cineastas Joaquim Jordá y Jacinto Esteva, de quienes se proyectará la cinta "Dante no es únicamente severo" (1967), así como Vicente Aranda, con su película "Fata Morgana" (1965-67).

Tras la muerte de Franco en 1975 y con la llegada de la democracia a España, comenzó el rescate de la cultura catalana, incluido su cine, con la creación en 1981 de la Conferencia de Cine Catalán, cuyos filmes no tuvieron, sin embargo, gran impacto fuera de Cataluña, apunta Yáñez.

En ese contexto surgieron cineastas que decidieron trabajar apartados de los modelos institucionales, entre los que destacan Pere Portabella ("Pont de Varsovia", 1989) y Agustín Villaronga ("Tras el cristal", 1987).

La retrospectiva del Lincoln Center no estaría completa sin Ventura Pons, el cineasta catalán de mayor reconocimiento internacional y de quien se proyectarán "Anita no pierde el tren" (2001) y "Ocaña, retrato intermitente" (1979).

El ciclo, que cierra el 14 de febrero, incluye el género documental, en el que destaca el filme experimental de José Luis Guerín, "En construcción" (2001), sobre la transformación del Barrio Chino de Barcelona. Un grupo de cineastas catalanes se desplazara a la ciudad de los rascacielos para presentar algunas de sus películas, entre ellos Marc Recha ("El cerezo", 1998), Cesc Gay ("A la Ciutat", 2003) y Jordi Torrent ("L'Est de la Brúxiola", 2005).
Fuente Informativos TELE5.com