domingo, octubre 31, 2004

En América Latina los pobres apuestan por la izquierda


• El último día de este mes, millones de latinoamericanos acudirán a las urnas en Uruguay, Brasil y Venezuela, en lo que se considera desde ahora una votación histórica a favor de los cambios socio-económicos

POR LIDICE VALENZUELA —especial para Granma Internacional—

EL próximo domingo 31, millones de votantes acudirán a las urnas en Uruguay, donde será electo el nuevo presidente del país, en Venezuela, para seleccionar gobernadores y alcaldes, y en Brasil, donde habrá segunda vuelta de las municipales que escogerán a alcaldes y concejales en 44 ciudades, de ellas algunas de suma importancia en la política nacional.
Gran atención prestan los analistas políticos a los comicios de este fin de octubre, que, según previsiones, sitúan la balanza hacia la izquierda, una posición que ya era notable en Argentina, Brasil y Venezuela, pero que podría ocurrir, por primera vez, en la historia uruguaya.
La opción no es casual. Tras el fin de las dictaduras militares en la década del 80 del pasado siglo, una nueva forma de dependencia de Estados Unidos se impuso en el empobrecido continente latinoamericano: la política económica neoliberal, que aunque ya había demostrado su fracaso, fue la táctica utilizada para apoderarse de las grandes riquezas de las naciones latinoamericanas.
Ese sistema económico cuyas nefastas consecuencias han sufrido en carne propia los trabajadores, que incluso empobreció a la clase media de algunos países, y diezmó a importantes economías nacionales, como la de la hasta entonces próspera Argentina.
La esperanza volvió a surgir para las grandes masas empobrecidas cuando el presidente venezolano, Chávez, a contrapelo de los poderosos intereses del empresariado privado, y de Estados Unidos, que ha hecho lo indecible para derrocarlo, inició un proyecto socio-económico cuyo fin principal es elevar el nivel de vida de los más pobres. Y los humildes, en agosto pasado, le dieron un respaldo total cuando masivamente votaron por ratificarlo como su Presidente y, en su persona, el proyecto bolivariano en ejecución.
La historia se repite ahora en Uruguay. Las encuestas de opinión daban este jueves una significativa ventaja en las intenciones de voto del electorado uruguayo al líder del Frente Amplio, Tabaré Vázquez, quien se postuló a la presidencia en representación de la coalición Encuentro Progresista-Frente Amplio-Nueva Mayoría (EP-FA-NM).
Encuentro agrupa unas quince organizaciones y movimientos políticos de izquierda y aparece, según firmas encuestadoras, como favorito para quedarse con el sillón presidencial, ya que atrae una intención de voto superior al 50 por ciento, o sea que holgadamente ganaría en la primera vuelta.
Las fuentes ubican en segundo lugar al pretendiente del Partido Nacional, Jorge Larrañaga (entre 28 y 30 por ciento), y, en tercero, al del Partido Colorado, Guillermo Stirling (10).
La Constitución uruguaya determina que, para convertirse en presidente, cualquiera de los aspirantes debe alcanzar el 50 por ciento más uno de los votos emitidos.
Reconocido especialista en oncología, Tabaré Vázquez, 64 años, de origen humilde, irrumpió en la política uruguaya en los años 80. Prestigiado como un político honesto, en 1990 llevó a la izquierda a gobernar por primera vez Montevideo, la mayor intendencia del país por población y economía.
En 1994 y 1999, intentó la presidencia, pero en las dos ocasiones perdió por escaso margen frente a los partidos tradicionales.
Uruguay sufrió entre fines de 1998 y mediados del 2003 la recesión económica más larga de su historia. En el 2002 vivió una crisis bancaria, una crisis cambiaria y una crisis de deuda pública y privada. La pobreza afligió al 31% de la población y llevó al país a una debacle a la que no estaba acostumbrado.
Tabaré Vázquez proclamó una plataforma de gobierno que da prioridad, en consonancia con la actual situación económica, a la atención a los sectores sociales más necesitados, ya que, advirtió durante su campaña, de tres millones de uruguayos, un millón son pobres y 100 mil indigentes.
"Los uruguayos están esperando respuestas sobre los salarios que no alcanzan, la desocupación, la pobreza, los jóvenes que se van del país, condenados a un futuro incierto, si no gana nuestra fuerza política", afirmó en reciente entrevista de prensa.
Mientras, en la fronteriza nación de Brasil, este próximo domingo culminarán las elecciones municipales que en la primera vuelta el pasado día 3 situaron al gobernante Partido de los Trabajadores (PT) como triunfador, al ser el más votado (16,3 millones de votos, un 37 por ciento más que en el 2000) entre las 27 organizaciones políticas en la batalla por las más de cinco mil alcaldías y miles de escaños en los parlamentos territoriales.
Según advirtió este lunes el influyente diario O Globo, el PT debe ganar en ocho de las 44 ciudades donde habrá segunda vuelta, y en seis su principal rival, el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), del ex presidente Fernando Henrique Cardoso.
Lo más importante en juego ahora es la ciudad de Sao Paulo, la más influyente ciudad del país por su peso económico y sus 7,7 millones de votantes, en las que el PT, representado en estos comicios por la alcaldesa Marta Suplicy, debe ceder el cargo a José Serra, uno de los hombres fuertes del PSDB, quien la aventaja, en estos momentos, en 14 puntos porcentuales.
De perder la alcaldía paulista, el PT sufriría una importante derrota, pues se le considera uno de los puntales de la política brasileña y, sin su soporte, deberá trabajar fuertemente para ganar las elecciones estaduales del 2006. El estado de Sao Paulo, con casi 20 millones de habitantes, es gobernado por el socialdemócrata Geraldo Alckiman, posible pretendiente a la Presidencia dentro de dos años.
Sea cual fuera el resultado paulista, lo cierto es que el PT, a dos años de ganar el gobierno, duplicó las alcaldías bajo su mando y recibió el respaldo masivo de la población, en especial de los sectores más humildes.
El PT tiene candidatos a alcalde en 24 de los 44 municipios con más de 200 mil habitantes donde los electores irán de nuevo a las urnas y el PSDB en 20.
En Venezuela, por otra parte, este próximo domingo se efectuarán comicios regionales que, según expertos, darán la victoria al gobierno del presidente Hugo Chávez en la lucha por las gobernaciones estaduales, luego de la aplastante derrota sufrida por la oposición el pasado 15 de agosto en el referendo nacional mediante el cual intentaron inútilmente derrocar el proceso bolivariano.
Estos comicios decidirán quién controlará 22 gobernaciones de estado y 335 alcaldías municipales. En estos momentos, el Movimiento V República gobierna en 15 de los 22 estados, y en el 70 por ciento de las alcaldías.
Más de ocho mil candidatos a gobernadores, alcaldes, legisladores y concejales, concurrirán a los comicios regionales en Venezuela, en representación de docenas de partidos y grupos políticos, se informó este lunes.
En uno de sus últimos coletazos, quizás convencida de su derrota, la oposición venezolana intentó en los últimos días la llamada estrategia de las renuncias, es decir, declinar sus candidaturas con el alegato de, entre otros pretextos, supuestas faltas de garantías.
Sin embargo, sólo una treintena de aspirantes a cargos en las listas opositoras renunciaron a sus aspiraciones, entre ellos el criticado y antibolivariano actual Alcalde Mayor de Caracas, Alfredo Peña.
En opinión del vicepresidente venezolano, José Vicente Rangel, la oposición sufrirá una derrota monumental y emblemática, dado que carece de una política coherente, en tanto ha mantenido posiciones poco éticas ante la sociedad, como el artrero y fracasado golpe de Estado contra Chávez el 11 de abril del 2003, que fracasó en menos de 48 horas por la voluntad popular, y el negativo paro petrolero.
Y como para que no queden dudas de que los pobres de América Latina apuestan a la izquierda y a las presuntas mejoras que a su vida traerán los proyectos sociales que ésta enarbola, el próximo 9 de diciembre, cuando se celebre el 180 aniversario de la Batalla de Ayacucho, se celebrará una cumbre de los líderes sudamericanos, lo que es calificado como otro paso fundamental en la integración regional ante los avasalladores planes del capitalismo.
Es muy posible que en el Cusco, Perú, sede de la cita, se firme la primera acta de la Unión Sudamericana, que, al concretarse, constituirá un bloque de 17,2 millones de kilómetros cuadrados en 10 naciones y una población de 336 millones de habitantes.


sábado, octubre 30, 2004


Leyendo vivo lo que quiero, como quiero, con quien quiero, donde quiero, cuando quiero, vivo queriendo. Leer es amor.
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MUESTRA DE ARTISTAS ARGENTINOS



El Museo Metropolitano
Invita a Usted a la inauguración de la muestra de los artistas:

Graciela Suárez - Natalia Dándolo - Emilio Bertoni

Que tendrá lugar el día 3 de Noviembre a las 19,30 hs.

La muestra podrá visitarse hasta el Martes 16 de Noviembre de 2004.

Lunes a Viernes de 14 a 19 hs. Sábados y Domingos de 12 a 18 hs.

Curadora Arq. Stella Freitas



MUSEO METROPOLITANO
Castex 3217, Buenos Aires. Tel. 4802-1911 / 4803-4458
museo@museomet.otg.ar / www.museomet.org.ar

ISLA COFRE MÍTICO



AMPLIFICATIO DE UNA RESEÑA:
ISLA COFRE MÍTICO, HISTORIA SURREALISTA
(de Eugenio Fernández Granell)


Las divagaciones sobre la isla le dan pie a Granell para elaborar una especie de geografía visionaria y antropomórfica -que no “biografía” de André Breton (del Surrealismo). La isla es el libro y es el Surrealismo y es la imaginación. Y como André Breton y el Surrealismo podría decirse que son la misma cosa, pues también Breton es la isla. Todo esto está en Isla Cofre Mítico (Editorial Caribe, Puerto Rico, 1951). Pero, a diferencia del autor, nosotros hemos sido asediados, de repente, por otra idea, directamente derivada de este título: Cofre, y de nuestros particulares paseos por la literatura isleña.


CONTENIDOS + FORMAS + UN TÍTULO

A lo largo de la historia literaria islas y cofres han sido compañeros muy a menudo, ambos términos han pertenecido al mismo campo semántico, porque, en la novelística de aventuras, los cofres que contenían tesoros eran, casi siempre, encerrados en islas. El centro más atrayente, entonces, de la isla, era el cofre, continente último del oro, del brillo. Y se convertía, por lo tanto, en el corazón de la isla.

Del mismo modo, siguiendo inmersos en la transposición metafórica de Surrealismo (término real) en isla (término imaginario), podríamos interpretar a cofre (término imaginario) como el elemento continente, casi mágico, del que salen los vapores de la revolución bretoniana (término real). Pero al hacer esta interpretación desvirtuamos las conexiones primeras que habíamos hecho entre los términos isla y cofre, ya que en ellas era la isla quien contenía al cofre y no al revés. Lo cual tampoco es que importe demasiado, porque, en realidad, ya nosotros mismos estamos divagando -contagiados, sin duda, por esa tensión surrealista que leer el libro nos ha proporcionado-, habiendo tomado como base no sólo contenidos y formas, sino también el peso apabullante de un título.


DINÁMICO DIBUJO

Isla Cofre Mítico, además de ser una loa a Breton y, como dijimos, una descripción paisajística suya, es también un cuadro que se mueve. Nos da la sensación de que Granell, ante el estatismo inherente a la pintura, tuvo que bucear en la literatura para recoger sucesiones de hechos que, en su movimiento más ondulante y más encrespado, no habrían podido ser reducidos a las limitadas dimensiones de un cuadro. Así, Granell consigue lo inconcebible, un dibujo en movimiento que, además, posee dimensión temporal (que se sepa, hasta ahora, solamente existe un medio al que le cuadre tal definición, ni más ni menos que el denominado comic), una forma literaria que lo es por no haber podido ser exactamente pictórica.

¿Qué mejor manera que ésta -la literatura- para pintar a un Breton disímil, movido, transoceánico?


¡OH, AMÉRICA!

El Surrealismo bretoniano y el -permítasenos la expresión, porque creemos que es totalmente válida- granellano son complementarios. Tienen que serlo desde el momento en que los dos escritores se “tropiezan” con América en un momento crucial para ellos. Colón es uno de los personajes que más aparecen en este libro (y no es que aparezcan pocos, porque la muestra de erudición que nos da Granell es amplia, medida y, además, entretenida, consiguiendo, con ello, elaborar un ensayo tan creativo que, desde luego, no es un ensayo), lo cual no es casualidad. Ellos, los surrealistas -Masson, Mabille, Lam…- que, con Breton a la cabeza, llegan a la Martinica y luego a Santo Domingo -en donde se encuentra Granell- en 1941, son también descubridores; la nueva tierra va a ser para ellos el crisol nuevo, la distinta naturaleza que preserve sus acciones (sus vidas) y que permita dar rienda suelta al principal postulado de su credo estético (vital): la liberta. Dice Breton: “La belleza es (…) el gran refugio”; Granell dice: “Así es la isla el único refugio (…) Libertad y belleza se identifican”. Ellos, los surrealistas recién emigrados a América, son también Colón -“colones”, colonos-; “colonizarán esta parte del mundo y “colonizarán” sus islas, esos lugares tan hipersensibles de la tierra.

Pero es que toda América es uno de los lugares más hipersensibles de la tierra, es un continente -un mundo- que se está haciendo. Los exiliados españoles encontrarían en él una enorme prolongación del suelo patrio que les habría de brindar el calor y el reposo que necesitaban para acometer sus actividades intelectuales y artísticas. Y Granell entre ellos, claro está -y tan entre ellos, para vergüenza nuestra-, llegó a ser tan conocido y apreciado en Nueva York como desconocido en el azotado solar que, hasta no hace tanto tiempo, era la España fascista. Pero aquel mundo nuevo -este mundo nuevo- tiene un parangón en el Cofre de Granell; así, leemos en la página 15: “A este respecto, las Antillas deben compararse con las colonias de la Gran Grecia. Asistimos al nacimiento doloroso de una nueva civilización en la cual el Atlántico jugará el papel del antiguo ‘mar griego y latino’”, palabras que Eugenio atribuye a Pierre Mabille.


¿UN GÉNERO?

Estelle Irizarry ha calificado a Isla Cofre Mítico como libro de poesía, ensayo, biografía, estudio literario y divagación lírica. Y es cierto. Pero sobre todo es un credo, el credo total en el Surrealismo más puro, y una forma de reseñar, de manera histórica, uno de los momentos más importantes del movimiento. (No olvidemos que Granell era, en aquella época -la que aparece descrita en el libro-, un periodista, y como tal habría de hacer acopio de unos materiales que luego serían preciosos para la redacción del texto.) Lo que sucede es que tampoco la forma “ensayo”, como ya antes hemos anotado, nos sirve para definirlo, pues haciendo historia, rompe con la historia y, siendo poesía, no llega a ser lírica…

Reseña de lectura por Francisco J. Lauriño
(REY LAGARTO Núm. 8, 1990, IV, Monográfico especial dedicado a Eugenio F. Granell)




En cada rosto um amigo
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25 ANIVERSARIO



PopNox quiere felicitar a la revista Aki Yerushalayim por su veinticinco aniversario de "publikasion ininterrumpida" en ladino. En Israel unos doscientos mil judíos hablan el ladino con distinto grado de conocimiento, la lengua de los sefardíes que se conserva desde los decretos de expulsión de España en 1492. La repatriación de unos cien mil personas procedentes de Latinoamérica reforzó la gramática conservada con grandes esfuerzos por los sefardíes europeos durante siglos. Enhorabuena.

jueves, octubre 28, 2004

JORNADAS SOBRE DESARROLLO SOSTENIBLE


El Sindicato CORRIENTE SINDICAL DE IZQUIERDAS, dentro de los acuerdos de colaboración que mantiene con otras organizaciones sociales, y dado su interés por ofrecer alternativas solidarias (al igual que Popnox), comunica que se van a celebrar las JORNADAS SOBRE DESARROLLO SOSTENIBLE, en el Auditorio de Oviedo, los días 29, 30 y 31 de este mes, y organizadas por AVALL).

Para más información:

http://www.uniovi.es/JFDS2004/index.htm


PROGRAMA DE LAS JORNADAS:

Presentación:

El concepto de desarrollo sostenible ha llegado a ser un lugar común en todo tipo de reflexión que trate sobre el futuro de nuestra sociedad en distintos aspectos. Aparece, sin embargo, vinculado a una gran multiplicidad de significados, muchas veces contradictorios entre si, situación poco deseable que merma considerablemente la enorme potencialidad que alberga este concepto.
Parece pertinente realizar un esfuerzo por profundizar en la idea potenciando la interconexión de todas las temáticas tratadas así como la simbiosis, necesaria, entre teorías y aspectos prácticos.
Asturias es una región especialmente aludida por estas cuestiones, habida cuenta de la quiebra de los modelos de desarrollo tradicionales y de las características, que serán analizadas en las jornadas, que los nuevos modelos de progreso tienen en distintas facetas: política de aguas, urbanismo, políticas energéticas, políticas alimentarias y de consumo así como gestión de espacios naturales.
Las jornadas poseen un claro propósito formativo orientándose, fundamentalmente, hacia colectivos docentes y sociales.
Las temáticas son tratadas por especialistas en cada materia y serán presentadas de modo que privilegien la participación de las personas que asistan.

La entrada es libre y gratuita.

Notas importantes:

1- Para enseñantes no universitarios, podrán expedirse certificaciones de horas convalidables por la Consejería de Educación. La duración convalidable es de 13 horas, que corresponde a una certificación de 1,5 créditos.
2- El último día, domingo 31, todas las actividades tendrán lugar en Llanes. Se sale de Oviedo a las 9,30 de un lugar (aún por determinar) para ir a Llanes y se vuelve desde el IES de Llanes a las 13,30. La visita guiada por Llanes, en caso de mal tiempo, será sustituida por una actividad con proyección audiovisual en el IES de Llanes.

Tanto la ida como la vuelta son GRATUITAS.


VIERNES, 29 de Octubre

17,00-17,30:
Presentación e inauguración de las Jornadas.
Paz de Andrés, Vicerrectora de Extensión Universitaria. Universidad de Oviedo.
J. Paulino Fernández, profesor de la Universidad de Oviedo y
Eduardo Carrero, Presidente de AVALL.

17,30-18,30:
Enfoques económicos, sociales y ambientales de la Nueva Cultura del Agua.
D. Francisco. Javier Martínez Gil, Economista. Universidad de Zaragoza.

18,30-19,00:
Descanso

19-20:
Estrategias territoriales y Desarrollo Sostenible.
D. Francisco Menéndez Vega. Arquitecto.

SABADO, 30 de Octubre

10,00-10,40:
Agua y ordenación del territorio.
D. José Paulino Fernández Alvarez, Hidrogeólogo. Universidad de Oviedo.

10,40-11,30:
Agua y medioambiente en la educación no universitaria
Dña. Mª Antonia Antoranz Onrubia, Profesora Instituto Ramón Pignategui (Zaragoza)

11,30-12,00:
Descanso

12,00-12,40:
Sostenibilidad y acuerdos internacionales de protección del medio ambiente.
Davide di Pietri. Profesor de la Universidad de Oviedo.

12,40-13,20:
Política de vivienda ¿para alojamiento de personas o para especular?
D. Fernando Urruticoechea. Interventor del Ayuntamiento de Castro Urdiales. Miembro de Bakeaz.

16,00-16,40:
Energía y Desarrollo Sostenible.
D. Francisco Ramos. Ecologistas en Acción.

16,40-17,30:
Agroecología y consumo responsable.
Grupo de desarrollo sostenible. Asociación Cambalache

17,30-18,00:
Descanso

18,00-18,40:
El paisaje en peligro.
Fructuoso Pontigo. Coordinadora ecoloxista.

18,40-21,00: (provisional)
Los conflictos del agua en las sociedades modernas.
D. Francisco. Javier Martínez Gil, Economista. Universidad de Zaragoza.

DOMINGO, 31 de Octubre

9,30-12,00
Visita guiada por Llanes.
A cargo de D. Luis Carrera. Biólogo. Responsable de SEO-BirdLife en el Oriente de Asturias.
12,00-13,00:
Desarrollo sostenible y participación social: Agendas 21.
D. José Alba Alonso, Profesor. Universidad de Oviedo.
Lugar: I.E.S Llanes

13-13,30:
Acto de Clausura.

13,30:
Regreso a Oviedo en autobuses.


Organizan:


• Agrupación de Vecinos y Amigos de Llanes, AVALL, Declarada de Utilidad Pública.
• Un colectivo de profesores de la Universidad de Oviedo.


Colaboran:

Universidad de Oviedo
Ayuntamiento de Oviedo
Auditorio Príncipe Felipe



miércoles, octubre 27, 2004


Elis liberè
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CONFERENCIA EN LA SOCIEDAD CULTURAL GIJONESA



el 26 de octubre a las 19.30 h, en nuestra sede social, R. Fraguas, Forges, impartirá una conferencia sobre
El humor y los medios de comunicación.
PRESENTA:
Manuel Mata Machado
Presidente de la SCG
Dirección de la sede C/ Belmonte de Miranda, 4 entre-derecha

CONFERENCIA EN EL MUSEO METROPOLITANO DE BUENOS AIRES



"Las Migraciones y la Globalización Cultural."
A cargo de la escritora y licenciada Siuta Pachman.
Miércoles 27 de octubre a las 18:30 hs.
En el ámbito de la exposición: “Dos Escultoras Dos Pintoras”
Castex 3217 – museo@museomet.org.ar
4802-1911 4803-4458


Los mejores cerebros de mi generación no descansan en frascos con formol a la espera de una vivisección en busca de huellas espongiformes, no. Andan sueltos por la calle
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Aviones
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martes, octubre 26, 2004

PRÓXIMAS CITAS DE CAUCE



Debido a inexplicables problemas con la reserva del Salón de Actos de la Casa de Cultura de Laviana, la conferencia que tiene por título "La idea del terrorismo en Kant", conmemorativa del bicentenario de la muerte del filósofo y que estaba previsto celebrar hace algunas semanas fue pospuesta al próximo viernes 29 de octubre a la misma hora, las 20'00 horas. Impartida por el catedrático de Filosofía de la Universidad de Oviedo D. Alberto Tuñón Hidalgo.

AVANCE DE PROGRAMACIÓN PARA NOVIEMBRE.

Si las condiciones climatológicas y las autoridades competentes lo permiten se pretende desarrollar el siguiente programa durante el mes de Noviembre:

* Viernes, 5 a las 20'15 horas en el Nuevo Teatro de La Felguera el grupo de teatro KUMEN presenta "TESTIMONIO INCOMPLETO".

* Viernes, 12 a las 20'00 horas en el MUMI (Museo de la Minería) de El Entrego, presentación del libro de JAIME IZQUIERDO "Marcelo, los otros niños de la guerra" que narra la peripecia vital del histórico socialista Marcelo García, presidente de la Agrupación Socialista de Gijón y que es natural del Concejo de San Martín del Rey Aurelio.

* Sábado, 20 con salida del autobús de Gijón a las 9'00 horas; Oviedo a las 9'30; La Felguera a las 10'00 y Sama a las 10'05 visita guiada al Conjunto Minero-Industrial de Solvay (Lieres)con la presencia de Aladino Fernández García.

* Viernes, 26 a las 20'00 horas en la Casa de Cultura de El Entrego conferencia-coloquio literario dirigido por el escritor cubano JUSTO VASCO y que versará sobre el género de novela negra llevando el título "La novela negra, desde los inicios a la actualidad" (Y no hablamos de novela africana, nunca hablamos de novela africana, como si no interesase a nadie)


Novela africana ¡¡¡ por favor !!!
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Novela africana por favor!!!
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domingo, octubre 24, 2004


Jirafa
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viernes, octubre 22, 2004

POEMA ESTACIONAL, DE JOSÉ ADÁN CASTELAR



José Adán Castelar (Honduras, 1941), es un poeta casi desconocido en España. Colaborador habitual de prensa en su país, en el que reside, perteneció en su día a “La Voz Convocada”, un grupo poético de la ciudad de La Ceiba. A pesar de no ser ya lo que se ha dado en llamar un “joven poeta”, tan sólo ha publicado, hasta hoy, cuatro libros: Entretanto (1979), Sin olvidar la humillación (1987), la antología Tiempo ganado al mundo (1989) y el que ahora comentamos, que fue premio “Juan Ramón Molina”, de la Dirección General de Cultura de Honduras, en 1988, a pesar de haber sido compuesto hacia 1966. Lo que no quiere decir que lo escrito sea sólo lo editado.

Deudor de César Vallejo y, en cierta lejana medida, del modernismo hispanoamericano, Castelar descubre en este poemario, con fuerza y con sensibilidad, un paisaje hondureño que, a veces, ha de ser descrito de manera prosaica, sin admitir sones musicales que podrían desvirtuarlo: “Ciudad volcada sobre el mar, a lo largo de la costa habitada / entre la oscilante constelación (donde se bañan ahora / cuerpos y besos) y la noche de lunas / fluctuantes”.

Pero Poema Estacional también ofrece, en algunas de sus partes, una posible doble lectura: “A lo lejos, un dulce rumor crece. / y aquí, casi a mis pies, el agua sin dirección / corre hacia el mar”. ¿Será el agua del pueblo que marcha, aun sin cauce que la guíe, a librarse de la injusticia?

Sobre todo, es este un libro amplio, bien dividido en cinco partes. Cada una de ellas es una unión de temas que se tocan, que se hacen conformadores los unos de los otros; por ellas desfilan tiernas odas, efectistas y muy límpidas, como “Cangrejo”; descripciones y lamentos de hombres y mujeres -o por hombres y mujeres-, que se arrastran por la vida conformándose con sus deberes y con sus desvelos (“Babú”, “Don Manuel”, “Ciudad: 6:30 p.m. (La Ceiba)”, “Sólo estelas en la mar”); o deliciosos poemas de amor (como “Madrigal”: “Nunca estuve tan cerca / de una llama dibujada / como cuando viví unos instantes / cerca de tus labios. / Su rojo quemaba suavemente / como un verano de niños, / y abría entre la nieve / algo de la tarde sobre el mar”). Pero es el paisaje, siempre el paisaje, el auténtico eje, junto con el tiempo, sobre el que rota todo el poder de estos versos, un paisaje siempre natural del que el hombre es un mero espectador (“Y los sapos, en el agua de los patos diurnos, / se hacen el amor bajo la luna”) y sobre el que el poeta trata de ejercer una especie de protección -el paisaje es, por tanto, suyo, representante él de todos los hombres “puros”- contra aquellos que desprecian las delicias de la sensibilidad y la belleza (así dice, evocando la imagen de la luna, “caída en el charco”: “Sube, pie de mi ronda, sube / hasta el balcón de la tierra y del cielo que, / como un verano de ojos, pueden destruirte / los que pasan”).

Es esta una poesía “realista” en el sentido de trabajar con una realidad habitual, más que metafísica, que rodea al poeta; quizás su logro final se vea algo afectado por ello, pero no le cuadra el esteticismo a la manera de escribir de Castelar.

Reseña de lectura de Francisco J. Lauriño
(Rey Lagarto Núm. 7, 1990, III)

jueves, octubre 21, 2004

OTRO POEMA de Francisco J. Lauriño (cuando era más joven)


CRISTALES FRÁGILES QUE CUBREN LOS SENDEROS

¿Me dejas que te quiera
solamente un soplo?
Solamente un poco,
porque el amor no es eterno
y muere. Y cuando muere,
no sabemos porqué,
un ocio triste se apodera de nosotros.

¿Me dejas, entonces, que amanezca?,
¿me dejas?
Pues amar son solamente
reflejos, colores, melodías;
pues amar son solamente
cristales frágiles que cubren los senderos, una copa,
reflejos, colores, amar es solamente

“la melodía prometida”



(c) Francisco J. Lauriño, 1988.

miércoles, octubre 20, 2004

OCTUBRE



OCTUBRE CLARO FAVORECE EL SEMBRADO

Se termina en este mes las operaciones de la vendimia, empezando los trasiegos y la fermentación.

La localidad catalana de Alella, famosa por sus vinos, ofrece una nueva variedad, el exclusivo caldo Kosher, que cumple todas las reglas para el consumo por parte de la comunidad judía internacional. Según la ley rabínica, se trata de vinos que no pueden proceder de manos impuras y en los que la manipulación de la uva, que no debe llevar productos químicos, sólo puede hacerla un rabino.


Y hablando de octubre y comenzando por un viejo refrán referido al mundo natural, no sé muy bien por qué pero recuerdo que he leído estos días dos artículos sobre la nueva revolución musical que amenaza con extenderse a otras esferas culturales y de hábitos de los jóvenes que suponen el recambio a los gobernantes de este inicio de siglo. El hip-hop se enseñorea con sus rimas populares, con sus ritmos 4X4, sus graffitis y sus vestimentas, con todo el aparataje intelectual que le sustenta, aunque la mayoría no lo perciba (lo mismo sucedió con el jazz y el rock’n’roll en su momento).
Juan Cueto en su último artículo para EPS se refería a la “Generación ‘hip hop’” y personalmente tengo al señor Cueto por un observador atento, un serviola que desde su atalaya otea más allá de lo que nosotros míseros miopes no podemos ni imaginar, y ve lo que se nos viene encima. Y por otra parte disfruté con un extenso reportaje de Leticia Sánchez para el semanario OVIEDODIARIO en su edición del 16 de Octubre de 2004, titulado “El lenguaje de las paredes” que recomiendo a todos su lectura. De dicho artículo entresaco algunas pintadas históricas que conviene recordar de vez en cuando:

En Montevideo ESTAMOS AQUÍ SENTADOS, MIRANDO COMO NOS MATAN LOS SUEÑOS

En Moratalaz (Madrid) QUEREMOS SER COMO EL CHÉ
¡ASMÁTICOS!

En Flores (Buenos Aires) UNA NOVIA SIN TETAS MÁS QUE NOVIA ES UN AMIGO

En Salamanca MI BINOMIO SON TUS OJOS

En Bogotá PROLETARIOS DEL MUNDO UNÍOS
¡ÚLTIMO AVISO!

MUJERES EN PIE DE GUERRA



Acaba de aparecer el documental dirigido por Susana Koska dedicado a las mujeres que lucharon contra el franquismo y lograron sacar adelante a familias, maridos y compañeros encarcelados y a ellas mismas. Un homenaje a quien desde el anonimato más absoluto dieron toda su vida por nosotros, por los demás, olvidándose la mayoría de las veces de ellas mismas. Sometidas además al olvido más injusto, incluso de quienes fueron el objeto de sus desvelos.
La Banda Sonora Original está editada por DRO EAST WEST SA y va firmada por Loquillo (José Mª. Sanz) y Gabriel Sopeña, que afortunadamente acompañados por Los Trogloditas, Jordi Pegenaute y la colaboración siempre estimable de Paco Ibáñez y Luis Eduardo Aute nos ofrecen un escenario musical que muchos deleitosamente disfrutamos. Los tambores de Calanda también suenan en la canción “Viva Durruti” y se agradece por Durruti, por Buñuel, por tantas cosas…
Pero mejor dar la palabra a Susana Koska que en el CD escribe:
“El sonido de la memoria…”

Lo que ahora tienes en las manos, es algo más que un puñado de canciones, forma parte de un proyecto que bajo el nombre de MUJERES EN PIE DE GUERRA, reúne distintos artistas y distintos formatos: un documental, una obra pictórica, un libro, una pieza teatral, una página web… y este CD que ahora vas a escuchar, que estás escuchando.

MUJERES EN PIE DE GUERRA nació como una búsqueda personal y fue evolucionando y creciendo, transformándose en una necesidad, la de contar la historia de las mujeres que lucharon con valentía y compromiso en las trincheras y las huelgas, desde la cárcel y el exilio, desde la guerra civil española hasta la muerte de Franco. De cómo afectó en lo personal la historia colectiva. Es la necesidad de responder preguntas que se nos borran del mapa, sepultadas por el tumulto social y político que fue la transición pacífica.
Es la necesidad de dar color a las fotos en blanco y negro, de devolverle poesía a la historia.

Ahora MUJERES EN PIE DE GUERRA es un collage de ideas y opiniones, consignas, fotos, recuerdos, canciones, fundidas en la propia vida, la historia oficial contada desde el otro lado.
Es un arma cultural, un deber de memoria y expresión artística.
Una voz nueva y una voz más.

+ INFO EN PIE DE GUERRA

+ INFO DRO EAST WEST

martes, octubre 19, 2004

PROYECCIÓN DE LA BEAT GENERATION EN EL SIGLO XXI. Por Francisco J. Lauriño




En una fotografía tomada durante los años 70 aparece Bob Dylan, compungido y cabizbajo, ante la tumba de Jack Kerouac. Otra instantánea, en este caso de 1957, y original de Harry Redl, nos muestra al poeta Gary Snyder en actitud meditativa. Tienen en común que las dos son en blanco y negro y que las ropas que lucen los protagonistas se parecen demasiado para haber entre ambas estéticas una separación de casi veinte años. Además, tanto un personaje como el otro tienen una edad parecida en el momento de cada foto.

En realidad, quienes tuvieron mucho que ver entre sí fueron precisamente Jack Kerouac y Gary Snyder, escritores componentes de la denominada Generación Beat, que compartieron algo más que inquietudes culturales en los años 50 y 60. Lo de Dylan es una pose, quizás no del todo insincera, que, desde luego, le iba muy bien a una estética que se supo vender desde un premeditado inconformismo. La contestación y la rebeldía de los hippies norteamericanos nació, sin duda, de aquella contestación social primigenia que abanderaron los beatnicks. Y con la oposición contra la guerra del Vietnam se fue articulando durante los años 60, hasta diluirse, atravesado el ecuador de los 70, en el comercio más pedestre y menos rebelde que imaginarse pueda. Por otra parte, si las raíces se hundían en la tierra abonada por la literatura beat, producto de una determinada forma de vida muy poco al uso de la época, el desarrollo tuvo mucho más que ver con la música y, en especial, con el rock y con el rhythm’n’blues, que acabó por tener su propia identidad en la costa Oeste de los Estados Unidos, y que tampoco comulgaba demasiado con algo que podríamos denominar “American Way of Life”, en un tiempo en el que Ronald Reagan era el gobernador de California: el llamado rock ácido, surgido en ese mismo estado (The Flyin’ Burrito Brothers, Big Brother and The Holding Company, The Jefferson Airplane...), el folk trasladado en cierta forma al rock (The Grateful Dead, The Quicksilver Messenger Service, Bob Dylan, Joan Baez, The Creedence Clearwater Revival...) o el rock innovador en su vertiente más oscura (The Doors, Frank Zappa...).

Si los escritores de la Generación Beat abanderaron una manera diferente de entender no solo el arte, sino también la vida, puede afirmarse que todo ese movimiento más o menos contracultural hizo suyo el mensaje. Que el paso del tiempo haya hecho que el sistema fagocitara todo lo que surge en contra suya es algo facilmente comprobable: dejando aparte lo que hoy podría denominarse “políticamente incorrecto”, las formas de aquella época continúan pertrechadas con las modas al uso, dejando un regusto que, en realidad, nada tiene que ver con lo que pretendieron que fuera, como veremos después. Incluso los mismos protagonistas, exentos ya, en muchos casos, de sus mensajes a favor de las drogas, por ejemplo, y en otros investidos con los honores del Imperio Británico, actúan hoy como caricaturas de sí mismos con el único afán de ganar más dinero (léase, fundamentalmente, Mick Jagger y sus compinches).

Pero vamos a fijar la vista en las zonas intermedias para tratar de hilvanar un poco el camino que siguió todo aquel maremagnum cultural que parecía que iba a cambiar el mundo y que, en parte, lo hizo.


Los años 70

Cuando aparecieron las altas dosis de almíbar en el mundo musical de los años 70, con la fiebre de las discotecas, como la del sábado noche, los melindres pegajosos empezaron a inundarlo todo y la guerra del Vietnam y la protesta estudiantil norteamericana pasaron a ser ya un recuerdo de sí mismas. Los últimos hippies, los más pudientes, descansaban al sol de Ibiza, o deambulaban por las plazas de Ámsterdam, convertidos en algo parecido a vagabundos, que ya poco tenían que ver con quienes habían querido revolucionar el mundo desde San Francisco, a mediados de los 60, y en cuya “ideología” tanto habían pesado las ideas y las actitudes de la Generación Beat. Parecía el fin de una época y, sin embargo, no lo era tanto. Todas aquellas vicisitudes sociales formaban parte de un todo, y la carga de almíbar de los 70, y luego los 80, con su frivolidad calculada y con su vuelta al pop, eran un apéndice más.

A finales de los 70 irrumpió en la escena la moda punk, y poco más tarde la del heavy metal, que tanto tenía que ver con el hard rock anterior (usando una vez más del punto de vista que nos ofrece la música juvenil, resultan evidentes los lazos de unión entre grupos como Led Zeppelin o Deep Purple, por una parte, y Judas Priest o Iron Maiden, por otra, aunque salvando determinadas distancias estéticas). En sintonía con el punk inglés, el poeta Allen Ginsberg, nombre fundamental para entender la poesía de los beat y, en gran medida, su forma de ver el mundo, publica su Oda plutoniana y otros poemas, una colección que recoge trabajos correspondientes al período 1977-1980, y que es heredera de una ya por entonces larga y fértil trayectoria, con títulos como Howl! (Aullido, 1955) o The Fall of America (La caída de América, 1965-1971). De esta manera, y contrastando con la fagocitación a la que antes decíamos que el sistema había sometido a los herederos de la ideología beat, en boca de Ginsberg aparece de nuevo, si es que algún día había desaparecido, la frescura del mensaje primitivo, que se conservará hasta hoy. La pasión beat por la vida y por las nuevas formas de entender la realidad, desde el extremismo y el radicalismo en todos los sentidos, estético, cultural, vital, entronca consigo misma y hace que el espíritu de Berkeley, años 50, el de los poetas borrachos y contestatarios, que tanto influyeron en el surgimiento del movimiento hippy de San Francisco, siga vivo y consiga interesar a las nuevas generaciones, ya en los 90, por aquella magna procesión cultural. Si en los años 70, que fue, paradójicamente, la década en la que comenzó a llegar a cierto público español la contracultura hippy, la colección editorial por excelencia había sido “Star Books”, los 90 van a ver muchas reediciones de los libros sagrados de la Generación Beat, que durante los 80 solo eran parte del bagaje cultural de aislados, iniciados y aventureros (editorial Bruguera había publicado, en edición de Martín Lendínez –seudónimo del escritor Mariano Antolín Rato, metido a traductor–, por lo menos On the Road y The Dharma Bums). Lo mismo sucede, en parte, con la música, especialmente la californiana, que en los 80 era fácil de conseguir, pero limitada (discografía de The Doors o Creedence Clearwater Revival, Frank Zappa...), muy exigua (la de Jefferseon Airplane, Grateful Dead o Love) o prácticamente imposible (Quicksilver Messenger Service, Flyin’ Burrito Brothers...). En lo referido a estos músicos, aunque se trata también de un “renacimiento” comercial, no se puede perder de vista el hecho de que casi ninguno de ellos, exceptuando a la Creedence o a The Doors, han llegado a colocar en nuestros días auténticos hits, puesto que su presencia suele limitarse a los estantes de un público selecto.


Más atrás

Pero vayamos, aún, más atrás. Los pioneros del rock’n’roll tuvieron que dar sus primeros pasos –que fueron los de aquella música nacida como juvenil– y tuvieron que enfrentarse con el puritanismo estadounidense, que es habitual hasta hoy, porque no de otro modo pueden entenderse determinadas actitudes. Así que fueron satanizados y demonizados hasta límites increíbles y, con aquel panorama, poco podían sospechar la enorme repercusión que su quehacer, y lo que es más importante, su actitud, iban a tener en el futuro. Porque su influencia no solo se ciñe al mundo de la música juvenil, al que revolucionó de manera radical, sino a la forma de vida de la juventud, a su manera de encarar los problemas del mundo, en los Estados Unidos de Norteamérica, primero, y en muchos países occidentales más tarde, con Gran Bretaña a la cabeza. Esa forma de vida que ya nunca sería la misma, porque de la sosez tradicional de los jóvenes, siempre equiparados a sus mayores, había acabado por salir a la luz un prototipo que alumbraría a varias generaciones posteriores: el teenager. En la página 17 del tomo VIII de la Historia Universal del Cine (Planeta, 1982), leemos:

“Apareció [James Dean] en los “beats” y el rock and roll. La generación que siguió sus pasos incluye no sólo a Paul Newman, Dennis Hopper y Steve McQueen, sino también a Elvis Presley, Bob Dylan y otras estrellas de la música ‘pop’. Dean encontró la forma de vestir y los gestos necesarios para una interpretación ‘joven’; pero, antes de eso, potenció la expresión de los problemas adolescentes, llevándola casi al paroxismo. Dean marca la aparición de la primera generación de jóvenes consciente de sí misma. Es evidente que existía todo un mercado propicio a su figura, pero Dean fue capaz de encarnar toda la soledad de los adolescentes y toda su hostilidad contra el ‘Establishment’. Él fue quien acabó definitivamente con los adolescentes de Hollywood a lo Andy Hardy, que únicamente deseaban ocupar su puesto en el ‘sueño americano’; él fue quien dio paso a la intransigencia y la rebelión, a los ‘hipsters’ y a la negación de los valores norteamericanos”.

Los primeros y televisivamente censurados movimientos de cadera de Elvis Presley y los acordes iniciales de Bill Haley o Carl Perkins, que eran pura rompedura de esquemas, no hacían sospechar lo que el mundo habría de obtener de ellos y lo que a la postre iban a significar, por encima de corrientes musicales (sin mencionar los éxitos de “el Rey”, que fueron casi todas sus canciones, en los otros dos botones de muestra, dos clásicos como “El rock del reloj” y “Zapatos de gamuza azul”, respectivamente). La juventud más o menos rebelde, esa rebeldía “sin causa” que tan bien refleja Nicholas Ray en la película que en 1955 protagonizó el mismo James Dean, encontró en aquella música que odiaban sus mayores una vía de escape y un corte generacional, si bien acabó, como todo, fagocitada por el “American Way of Life”, que la hizo suya rápidamente, una vez superadas las trabas puritanas, cosa fácil de comprender si se echa un vistazo a las cifras del negocio.

En cualquier caso, de la rebeldía surge, una vez más, la seña de identidad cultural de toda una colectividad que antes era reacia a plegarse a ella. Es lo mismo que acabaría pasando con el movimiento de los hippies, porque en todas estas tendencias existe una vertiente externa, comercial, que se queda en la pura estética, en la forma sin más –cuestión a la que ya hemos aludido antes–, y que es patrimonio casi exclusivo de las multinacionales del ocio hasta hoy, y otra vertiente más interna, para iniciados, que puede gustar o no, pero que tiene su porqué de genuina y una importancia sociológica bastante clara. Los santones de la Generación Beat –llamémosles así con todo el cariño– dieron lugar, ideológicamente, se entiende, a lo que fue primariamente el movimiento sociocultural de la Bahía de San Francisco –léase hippies–, con toda aquella parafernalia de niños bien que, renegando de sus pudientes familias, se iban a vivir por su cuenta y riesgo, intentando hacerlo a costa de la música y por amor a la estética de la flor. Ingredientes como el budismo zen, el amor universal, la práctica del arte (música, poesía...), el pacifismo, el “vivir y dejar vivir”, la psicodelia..., fueron las señas de identidad de aquellos momentos, perdidos entre Berkeley y la Bahía, o perdidos de Berkeley a la Bahía.

De todo ello permanecen, reiterando mi punto de vista, dos cosas:

1) La externa, a saber: una estética de colorines y florones, de pantalones vaqueros más o menos deslumbrantes, de flecos, cuero artesanal y adornos en el pelo, acompañada de músicas con aspecto folk y acústico, y con pose un punto mística, que son recurrentes en la moda, en momentos concretos, desde 1967, año en que se produjo el “Summer of Love” californiano, hasta hoy día.

2) La interna, es decir, el poso cultural que resta, ya desde una perspectiva histórica: es la obra lúdica y abierta de la Generación Beat, como viene a definirla Mel Ash en un libro-juego originalísimo, Beat Spirit. The Way of the Beat Writers as a Living Experience (Penguin Putnam, New York, 1997), que en sí mismo tiene mucho de beatnick, y al que más adelante nos referiremos. Son cuestiones como la prosa espontánea de Jack Kerouac; los poemas del amor universal, de la crítica ácida a la América puritana y de la desesperación debidos al loco rehabilitado Allen Ginsberg; la retórica contestataria y pacifista de Gregory Corso o el intelectualismo de Lawrence Ferlinghetti (el creador de la más famosa editorial de la contracultura, City Lights Books, que todavía perdura en San Francisco).

Las dos tienen un nexo, pero vamos por partes. La primera posee solamente un valor sociológico, sin más transcendencia que la de las modas. La segunda, en cambio, nos muestra toda una pasión intelectual que se materializó por vía, digamos, más o menos revolucionaria –como el rock’n’roll en sus primeros momentos, pese a que éste no transcendió de la misma manera en lo ideológico– y que hoy puede que esté asimilada pero no oficializada por los intereses de las grandes compañías norteamericanas. Este poso cultural es el que alita todavía hoy, y la poesía tiene en él su alma mater. Es sintomático que autores como el octogenario Ferlinghetti (junto con Gary Snyder, los únicos que aun viven de la Generación), haya publicado en el periódico diario The San Francisco Chronicle, hasta hace muy poco tiempo, una sección en verso titulada “Poetry As News”, que él mismo presentó así:

“That the editor should ask me for poetry at all is itself surprising, given the notorious reluctance of daily newspapers to publish poetry of any kind, much less review it. This is one reason why most poets live in a kind of poetry ghetto, compared to their prose brothers. Having staggered through journalism school, I understand the editors' poetry blindness. They as well as many book editors and readers seem to have a block when confronted with the typography of poetry on a page, as if it were some strange species of writing too difficult for the rational mind to decipher”. The San Francisco Chronicle, “Book Review”, 6 de diciembre de 1998.

(“Que el editor me pidiera poesía es en sí mismo sorprendente, dada la notoria reticencia de los diarios a publicar poesía de cualquier tipo, y mucho menos a reseñarla. Esta es una razón por la cual la mayor parte los poetas viven en una especie de gueto de la poesía, comparado con su hermanos de la prosa. Puesto que han deambulado por escuelas de periodismo, comprendo la ceguera que tienen los editores para la poesía. Ellos, como muchos editores de libros y lectores parecen bloquearse cuando se enfrentan con la tipografía de la poesía sobre la página, como si fuera una extraño tipo de escritura demasiado difícil para que la mente racional lo descifre”).

El mismo autor, y en el mismo medio, sacó a la luz un poema bastante duro, titulado “Speak Out”, contra la guerra de Irak, el pasado mes de abril. Así que no es casualidad que en esta ciudad californiana se hayan dado las mayores manifestaciones y protestas contra la masacre imperialista que, en una actitud neocolonial, cometió Norteamérica contra el pueblo irakí, porque ese tipo de actitudes críticas se inscriben dentro de aquella “revolución” cultural y social que comenzó en Berkeley durante los años 50. Desde luego, se conserva más o menos pura, porque resulta evidente que el no a la guerra en Irak no es una posición compatible con los intereses norteamericanos, ni ideológicamente ni económicamente. Por eso esta segunda postura es válida todavía hoy y no se ha quedado en lo rancio del recuerdo: su vigor estriba, precisamente, en que sigue estando contra la corriente del pensamiento mayoritario (y reaccionario) de los U.S.A.

Y todo ello frente a la primera de las cuestiones citadas, que no deja de ser una estética floreada, sin peligro alguno para el “establishment”, sino más bien todo lo contrario, porque como moda siempre se vendió bien.


Lo Beat

Mel Ash tiene en su haber varios libros cuya clasificación no es fácil. No obstante algunos de ellos podrían incluirse, al menos en parte, bajo la etiqueta común de undeground, por decir algo, y si este término sigue teniendo sentido en el siglo XXI. Es el caso de The Zen of Recovery o Shaving the Inside of Your Skull.

Pero el que me interesa destacar es el anteriormente citado Beat Spirit. The Way of the Beat Writers as a Living Experience, una obra que responde a una idea casi multimedia, porque es como un juego que se plantea al estilo de los que proponen ciertos programas informáticos. Es, en efecto, el “espíritu beat”, y desde mi punto de vista resume lo que fue aquella generación literaria, con su obra abierta y su estilo libre y desenfadado, juvenil. Por eso Ash propone al lector que juegue con él y con los escritores beat, por eso le obliga a ser escritor él mismo y a anotar en un cuaderno todas aquellas cosas que vayan surgiendo, incluida la resolución de determinados “ejercicios”, que se plantean en secciones, como si de un libro de texto se tratara. Esta guía para la creación espontánea no deja de tener un sentido paradójico, pero entra de lleno en lo que fue lo beat, y la mejor manera en la que el lector puede imbuirse de ella es viviéndola. No en vano, Mel Ash dice en la introducción que para enterarse de cómo sabe una naranja hay que comérsela, no sirve que le describan a uno la sensación. Y esa es la propuesta, “comerse” lo beat, entrar a saco en esa manera de pensar, que sirve para liberar la mente y para encarar el mundo con un sentido lúdico, humanista y un poco gamberro.

Precisamente en este tipo de propuestas se halla la transcendencia de lo beat. Aquellos escritores, que formaron un todo y que como generación influyeron ampliamente en la literatura no solo norteamericana, sino también europea, de la segunda mitad del siglo pasado, constituyeron un paradigma de rebelión, contra lo establecido, sí, pero, a veces, contra todo, incluso contra sí mismos. En ese sentido, el abuso del alcohol y de determinadas drogas, con alardes incluidos, supuso otra manera de ver el mundo también. Ellos se sentían a gusto viviendo deprisa, y esa actitud influyó de forma decisiva en la interpretación de la realidad que luego dio la psicodelia hippy de los años 60 (la parte negativa está, por supuesto, en las nefastas consecuencias que tuvo para una parte importante de los “líderes” de aquella generación, como el músico y poeta Jim Morrison, o como los músicos Janis Joplin, Jimi Hendrix o Brian Jones, por citar a los más conocidos, que siguieron la famosa máxima que alentaba a vivir deprisa para luego poder mostrar un bello cadáver).

La influencia de On the Road, de Jack Kerouac, fue contundente para que comenzase todo aquel tinglado, por lo de aferrar la propia libertad viajando por las polvorientas carreteras de la “Gran América”. Así, afina Mel Ash:

“The line between art and reality are often blurred in the pages of the Beats, especially so in Kerouac, who literally wrote a revolution into existence, sending millions of young people on the road in search of enlightment and kicks. Again Burroughs on Kerouac: ‘Writers are, in a way, very powerful indeed. They write the script for the reality film. Kerouac opened a million coffee bars and sold a million pairs of Levis to both sexes. Woodstock rises from his pages”.

(“La línea entre arte y realidad es con frecuencia difusa en las páginas de los Beats, especialmente en Kerouac, que literalmente escribió una revolución de la existencia, enviando a millones de jóvenes a la carretera a buscar la luz y el empuje necesario. Otra vez Burroughs sobre Kerouac: ‘Los escritores son, en cierta manera, muy poderosos. Escriben el guión de la película de la realidad. Kerouac abrió un millón de bares y vendió un millón de pares de Levis a ambos sexos. Woodstock surge de sus páginas”).

Pues bien, aunque Kerouac, que en palabras de Ash era “solidly middle class and gentle in his outlook and behavior” (“firmemente de clase media y amable en su aspecto y comportamiento”), murió alcohólico a los 47 años, el resto llegaron a viejos sin que sus desmanes les afectaran excesivamente, lo que podría llevar a pensar que no fueron más que una pose, una imagen inventada de sí mismos, pura literatura. Es el caso de William S. Burroughs, fallecido a los 83 años, después de una vida de cuelgue con todo tipo de sustancias, en un afán de experimentación difícil de concebir, y mucho menos como rebelión contra nada (Naked Lunch va seguido de un apéndice en el que el autor define los efectos de un número considerable de drogas tras haberlas probado todas, según confiesa). Allen Ginsberg tampoco parecía tener muchas posibilidades de llegar a viejo, puesto que sus antecedentes familiares de enfermedad mental (su madre murió en un manicomio, después de que le hicieran una lobotomía) le llevaron a él mismo al internamiento durante varias temporadas en su juventud. Según su propio testimonio, fue la literatura la que le salvó de la locura y, gracias a ella, pudo llegar a una edad más que respetable, pese a los desmanes primigenios.

Con estos ejemplos vitales cualquiera podría pensar que la Generación Beat no es precisamente un modelo edificante. Sin embargo, lo transcendente de que vengo hablando está en las obras. La forma de vida tiene su interés, aunque no sea para ejemplificar con ella, según para qué. Las biografías, tanto particulares como de grupo, sobre los miembros de esta Generación literaria son muy abundantes, lo que prueba el interés de sus vidas y de su quehacer, aunque fuera extraliterario. Ellos, igual que los malogrados ídolos del rock que cité antes, fueron en sí mismos objeto de culto y de interés, incluso, en ocasiones, por encima de las obras. Y todavía lo son.


Bibliografía

Las obras de los autores pertenecientes a la Generación Beat están, en su mayor parte, traducidas al castellano, y se encuentran con facilidad en librerías. En inglés, se encuentran fácilmente en la red.

En cuanto a las obras que han tenido importancia para elaborar este artículo, así como otros títulos interesantes para saber más sobre el tema, son las siguientes:

 ASH, Mel: Beat Spirit. The Way of the Beat Writers as a Living Experience, Penguin Putnam, New York, 1997.

 CAMPBELL, James: Loca sabiduría. Así fue la Generación Beat, Alba Editorial, Barcelona, 2001. [trad.]

 CASSADY, Carolyn: Off the Road. My Years with Cassady, Kerouac and Ginsberg, William Morrow, New York, 1990.

 CHARTERS, Ann: The Portable Beat Reader, Penguin, New York, 1992.

 COOK, Bruce: The Beat Generation, Quill, New York, 1994.

 LEARY, Timothy: Confesiones de un adicto a la esperanza, “Star Books”, Producciones Editoriales, Barcelona, 1978. [trad.]

 ORDOVÁS, Jesús: El rock ácido de California, “Los Juglares”, Ediciones Júcar, Madrid, 1975.

 ROSZAK, Theodore: The Making of a Counter Culture: Reflections on the Technocratic Society and Its Youthful Opposition, Doubleday, Garden City, New York, 1969.

 TYTELL, John: Naked Angels: The Lives and Literature of the Beat Generation, Grove, New York, 1986.

 VV.AA.: Historia Universal del Cine, Planeta, Barcelona, 1982.

 WATSON, Steven: Birth of the Beat Generation: Vissionaries, Rebels and Hipsters, 1944-1960, Pantheon, New York, 1995.

 WISH, Sylvester: Jack Kerouac. Biografía de una Generación, “Star Books”, Producciones Editoriales, Barcelona, 1978. [trad.]

En internet pueden encontrarse cientos de artículos, reseñas, libros, etcétera, sobre todos los autores, así como de los afines, los antecesores y los advenedizos.


FRANCISCO J. LAURIÑO es licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Oviedo, autor de narraciones y poemas y colaborador de prensa.

(Este artículo fue publicado en la revista Ábaco, 2ª época, núm. 37-38: "Estilos de vida. Nuevas identidades y Globalización del consumo". Gijón, 2003).

DECLARACIÓN EXTRAÍDA DE LA PÁGINA WEB DEL PARTIDO COMUNISTA DE ISRAEL


מק"י מוקיעה את ממשלת שרון, אשר החריפה את מלחמת הדמים נגד העם
הפלסטיני, ובמיוחד נגד הפלסטינים תושבי רצועת עזה. במהלך חודש ספטמבר הרג הצבא הישראלי כמאה פלסטינים, וכעת הוא ממשיך במסע ההרג, הריסת הבתים והמאסרים.

מק"י מתנגדת לכל פגיעה באזרחים, ישראלים ופלסטינים. אולם זו צביעות גמורה מצד ממשלת שרון והצבא הישראלי לנצל את מותם של אזרחים, לרבות שני פעוטות, בשדרות, כדי להצדיק את הכיבוש מחדש של חלקים ברצועת עזה ואת הריגתם של עשרות פלסטינים, וביניהם תלמידים בכיתותיהם.

אין לנתק בין הירי ללא אבחנה מטנקים וממסוקים ישראליים לבין מה ששרון מכנה "תוכנית ההינתקות". ההרג וההרס ברצועת עזה הוגדרו כבר בידי דוברים צבאיים ישראליים כ"תשלום מראש לקראת הפינוי". מסע ההפחדה שמנהל הצבא הישראלי לקראת "ההינתקות" שב ומלמד, כי שרון מדבר על "פינוי", אך בעצם מתכוון להמשיך ולבצע פשעי מלחמה, כדי לחסל את שאיפתו של העם הפלסטיני לחיים ללא כיבוש ולעצמאות מדינית בצד ישראל.

מק"י קוראת לכל שוחרי השלום, יהודים וערבים, להוקיע את פשעי הכיבוש ולתבוע את הוצאתו המיידית של הצבא הישראלי מהשטחים ברצועת עזה הנתונים לסמכות הרשות הפלסטינית.

מק"י שבה ומדגישה, כי הדרך לביטחון ולשלום היא בהפסקת הכיבוש הישראלי, בפינוי כל ההתנחלויות, בכינון המדינה הפלסטינית העצמאית בצד ישראל, בכינון שתי בירות בירושלים, ובפתרון בעיית הפליטים בהתאם להחלטות האו"ם.
די לפשעי המלחמה!
שתי מדינות, ישראל ופלסטין - הדרך לשלום ולביטחון!

STOP WAR CRIMES!
THE WAY TO ACHIEVE SECURITY IS BY TERMINATION OF THE OCCUPATION!
The CPI.denunciates Sharon's government, which has aggravated the bloody war against the Palestinian People, especially against the Palestinian inhabitants in the Gaza Strip.During the month of September, the Israeli Army killed some 100 Palestinian inhabitants and is now continuing in its killing pursuit, demolishing of houses and performing arrests.The CPI objects killing of Israel and Palestinian civilians alike. But regards as sheer hypocrisy on behalf of Sharon's government and Israeli Army the exploitation of the death of civilians, among them two babies, in the town of Sderot to justify the renewal of occupation of parts of Gaza Strip and the killing of tens of Palestinians, among them pupils in their school classes.The shooting without distinction of Israeli tanks and helicopters of whatever Sharon calls "The Disengagement Plan". It is impossible to disconnect The killing and the destruction in Gaza Strip were already defined by Israeli Army spokesmen as an "advanced payment of the evacuation".The intimidation attack, waged by the Israeli Army in preparation for the "Disengagement" teaches us ones more' hat when Sharon speaks of "Evacuation", he is preparing more war crimes' aiming at elimination the aspiration of the Palestinian People to stop living under occupation and achieve their national independence alongside Israel.CPI calls upon all peace lovers, Jews and Arabs, to denounce the crimes of occupation and to demand the immediate pullout of the Israeli Army from all parts of the Gaza Strip, being under the control of the Palestinian Authority.CPI emphasizes once more, that security and peace can be achieved only by putting an end to Israeli occupation, evacuation of all Israeli settlements' establishing an Palestinian independent state alongside Israel, establishing two Capitals in Jerusalem, and solving the Refugees' question according to UN resolutions.
STOP WAR CRIMES!
TWO STATES, ISRAEL AND PALESTINE! - THE WAY TO PEACE AND SECURITY


lunes, octubre 18, 2004


EL QUE ESPERA
(“The One Who Waits”)

Por RAY BRADBURY




Vivo en un pozo. Vivo como humo en un pozo. Como vapor en una garganta de piedra. Estoy quieto. No hago más que esperar. Por encima veo las frías estrellas de la noche y de la mañana, y también veo el sol. Y a veces canto viejas canciones de cuando este mundo era joven. Cómo podría explicaros quién soy si ni siquiera yo lo se. No puedo. Estoy, simplemente, esperando. Soy niebla y soy luz de luna y recuerdo. Estoy triste y soy viejo. A veces me derramo como lluvia por el pozo. Cuando mi lluvia cae rápida sobre la superficie del agua las telarañas se sobresaltan y se deforman. Espero en mi frío silencio y habrá un día en que ya no espere más.

Ahora mismo es por la mañana. Oigo un enorme trueno. Huelo el fuego en la distancia. También oigo ruidos metálicos. Y espero. Y escucho.

Voces. A lo lejos.

- ¡Vale!

Una voz. Una voz extraña. Una lengua extraña que desconozco. Ni una palabra me es familiar. Escucho.

- ¡Manda salir a los hombres!

Un crujir en las arenas de cristal.

- ¡Así que esto es Marte!

- ¿Dónde está la bandera?

- Aquí, señor.

- Bien, bien...

El sol está alto en el cielo azul y sus rayos dorados llenan el pozo y yo estoy suspendido en el aire como el polen de una flor, invisible y caliginoso en la tibia luz.

Voces.

- En nombre del Gobierno de la Tierra tomo posesión de este mundo como “Territorio Marciano”, que será dividido a partes iguales entre los países miembros.

¿Qué están diciendo? Me vuelvo hacia el sol, como una rueda, invisible y perezoso, dorado e infatigable.

- ¿Qué hay ahí?

- Un pozo.

- ¡No me digas!

- ¡Claro que sí!

Se aproxima la tibieza. Tres objetos se asoman a la boca del pozo, y mi frialdad los alcanza.

- ¡Magnífico!

- ¿Creéis que el agua es buena?

- Veremos.

- Que alguien traiga un frasco para análisis y un cuentagotas.

- Yo lo haré.

Un ruido de pasos a la carrera. El regreso.

- Bájalo. Con cuidado.

El cristal relumbra, arriba, y se desliza hacia abajo colgado de un cordón.

El agua se ondula suavemente cuando la botella se hunde y se llena. Yo me alzo hasta el calor de la boca del pozo.

- Aquí está. ¿Quieres comprobarla, Regent?

- Bueno.

- Qué pozo más hermoso. Mirad la construcción. ¿De qué época será?

- Sabe Dios. Cuando aterrizamos en aquella otra ciudad ayer, Smith dijo que no hay vida en Marte desde hace diez mil años.

- Imagínate.

- ¿Cómo es el agua, Regent?

- Pura como la plata. Prueba un trago.

El sonido del agua a la caliente luz del sol. Ahora floto como el polvo, como la canela, en el viento blando.

- ¿Qué pasa, Jones?

- No lo se. Me empezó a doler la cabeza de repente.

- ¿Bebiste agua de esa?

- No, no. No es eso. Acababa de asomarme al pozo y, repentinamente, mi cabeza quiso estallar. Pero ya estoy mejor.

Ahora sí se quién soy.

Me llamo Stephen Leonard Jones y tengo veinticinco años. Acabo de llegar en un cohete procedente de un planeta llamado Tierra y estoy con mis buenos amigos Regent y Shaw al lado de un pozo en el planeta Marte.

Me miro los dedos dorados, bronceados y fuertes. Observo mis largas piernas y mi uniforme plateado y también a mis amigos.

- ¿Algo va mal, Jones? -dicen.

- Nada -les respondo, mirándoles-. Nada en absoluto.



La comida es buena. Han pasado diez mil años desde la última comida. Me toca la lengua con suavidad y el vino con los alimentos da calor. Escucho los sonidos de las voces. Compongo palabras que no comprendo pero que, de algún modo, comprendo. Y pruebo el aire.

- ¿Qué te pasa, Jones?

Inclino esta cabeza mía y dejo caer mis manos que sujetan los cubiertos plateados. Soy capaz de sentirlo todo.

- ¿Qué quieres decir? -dice esta mi voz, que me resulta nueva.

- Respiras de una forma muy rara. Como si tosieras -dice el otro.

Y yo pronuncio con exactitud:

- Quizás estoy incubando un resfriado, chicos...

- Pues luego deberías ver al médico.

Asiento y es bueno asentir, moviendo la cabeza. Es bueno hacer cosas después de diez mil años. Es bueno respirar el aire y es bueno sentir el sol, profundamente, entre la carne, y es bueno sentir la estructura ebúrnea, el agradable esqueleto escondido entre la carne caliente, y es bueno oír sonidos con mayor claridad y cercanía que en la pétrea profundidad del pozo. Estoy como hechizado.

- Espabílate, Jones. Tenemos que irnos.

- Sí -contesto, hipnotizado por la manera en que se forma la palabra, como agua, en la lengua, y se derrama en el aire con lenta belleza.

Camino y es bueno caminar. Soy alto y hay un gran trecho hasta el suelo cuando miro desde mis ojos y mi cabeza. Es como vivir sobre un acantilado sutil y ser feliz allí arriba.

Regent está al lado del pozo de piedra, mirando dentro. Los otros se han marchado, murmurando, en dirección a la nave de la que antes salieron.

Siento los dedos de mi mano y la sonrisa de mi boca.

- Es profundo -digo.

- Sí.

- Es un Pozo de Almas.

Regent levanta la cabeza y me mira.

- ¿Cómo sabes tú eso?

- ¿Es que acaso no lo parece?

- Nunca oí hablar de pozos a los que se les llamase así.

- Es un sitio en el que hay entes que esperan. Entes que una vez fueron de carne, y que esperan y esperan -digo, cogiéndole del brazo.



Las arenas son fuego y la nave es fuego de plata al calor del día y es bueno sentir el calor. El sonido de mis pies en la dura arena. Escucho. El sonido del viento y del sol quemando los valles. Huelo el aroma del cohete que hierve al calor del mediodía. Me quedo bajo la escotilla.

- ¿Dónde diablos está Regent? -dice alguien.

- Le vi cerca del pozo -replico.

Uno de ellos corre hacia el pozo. Estoy empezando a temblar. Es un agradable escalofrío, profundamente escondido, pero que se manifiesta con fuerza. Y por vez primera la oigo, como si también estuviera escondida en un pozo. Es una voz que clama desde muy dentro de mí, diminuta y asustada. Y la voz suplica: “Déjame salir, déjame salir”, y se siente como un algo, como si alguien estuviera intentando liberarse, como un golpeteo de puertas laberínticas, como un impetuoso avance, a través de oscuros corredores y pasadizos, que resuena y que gime.

- ¡Regent está en el pozo!

Los hombres corren, los cinco. Yo corro con ellos pero ahora me encuentro mal y el temblor es violento.

- Debe haberse caído. Jones, tú estabas con él. ¿Lo viste? ¿Jones? Venga, tío: habla.

- ¿Pero qué te pasa, Jones?

Me caigo de rodillas, pues tan grave es el temblor.

- Está enfermo. Ayudadme con él.

- Es este sol.

- No, no es el sol -consigo murmurar.

Me tumban y me vuelven los ataques y me sacuden terremotos y la profunda voz escondida grita dentro de mí. “¡Soy Jones, soy yo, no él; no soy él, no le creáis; dejadme salir, dejadme salir!” Y yo observo las figuras inclinadas sobre mí y mis párpados se entrecierran. Alguien me toca las muñecas.

- Su corazón late.

Cierro los ojos del todo. Cesa el gemido. Cesa el temblor.

Me elevo, como en un pozo frío, ya relajado.

- Ha muerto -dicen.

- Jones está muerto.

- Pero, ¿de qué?

- Parece un shock.

- ¿Qué clase de shock? -digo, y mi nombre es Sessions y mis labios se mueven con crispación, y soy el capitán de estos hombres. Estoy entre ellos y observo un cuerpo que yace enfriándose sobre la arena. Me llevo las manos a la cabeza.

- ¡Capitán!

- No es nada -digo, casi gritando-. Un simple dolor de cabeza. Me pondré bien. Así, eso es -susurro-. Ahora ya estoy bien.

- Creo que deberíamos apartarnos del sol, señor.

- Sí -digo, mientras observo a Jones-. No deberíamos haber venido. Marte no nos quiere.

Llevamos el cadáver al cohete y una nueva voz me llama desde dentro para que la deje salir.

“Socorro, socorro”. Muy abajo, entre el barro húmedo del cuerpo. “¡Socorro, socorro!”, en las rojas profundidades, resonando y suplicando.

El temblor comienza esta vez mucho antes. El control ya no es tan estable.

- Capitán, debería Vd. apartarse del sol. No tiene Vd. buena cara, ¿eh?

- Sí -digo-. Socorro -digo.

- ¿Qué?

- Yo no he dicho nada.

- Acaba Vd. de decir “socorro”, señor.

- ¿De veras, Matthews? ¿De veras?

El cuerpo está tumbado a la sombra del cohete y la voz gime en las catacumbas subacuáticas de hueso y líquidos carmesí. Mis manos se agitan. Mi boca se abre y se seca. Las ventanas de mi nariz se ensanchan. Los ojos se me ponen en blanco. “Socorro, socorro; oh, socorro; no me dejéis salir, no, no”.

- No -digo.

- ¿Qué, señor?

- No importa -digo-. Tengo que salir de aquí -digo. Y me tapo la boca con una mano.

- ¿Cómo dice, señor? -exclama Matthews.

- ¡Metéos en la nave todos! ¡Volved a la Tierra! -grito.

Tengo una pistola en la mano. La levanto.

- No lo haga, señor.

Una explosión. La sombras corren. El gemido se apaga. Hay un sonido silbante, como de algo que cae en el espacio.

Después de diez mil años, qué bueno es morir. Qué bueno sentir la repentina frialdad, la relajación. Qué bueno ser como una mano enguantada que se deja caer para nacer luego, maravillosamente fría, entre la arena caliente. Oh, la tranquilidad y el encanto de la muerte sombría y unificadora. Pero no debo entretenerme más.

Un crujido, un golpe.

- ¡Dios mío, se ha suicidado! -exclamo, y abro los ojos y ahí está el capitán, tumbado contra el cohete, con el cráneo reventado por una bala y los ojos abiertos, con la lengua asomando entre los dientes blancos. La sangre se derrama desde su cabeza. Me acerco a él y le toco.

- ¿Por qué haría semejante locura? -digo.

Los hombres están horrorizados. Permanecen al lado de los dos muertos y vuelven la cabeza para ver las arenas de Marte y, a lo lejos, el pozo en el que yace Regent, sumergido en las aguas profundas. De los secos labios de los hombres sale como un gruñido, como un gimoteo, una protesta casi infantil contra este sueño terrible.

Los hombres se vuelven hacia mí.

Después de un momento muy largo uno de ellos dice:

- Esto te convierte en capitán, Matthews.

- Lo se -digo lentamente.

- Solo quedamos seis.

- ¡Santo Dios, ha sido todo tan rápido!

- No quiero seguir aquí. Vámonos.

Los hombres hablan en alta voz. Me dirijo a ellos y les toco, con un atrevimiento tal que casi me delata.

- Escuchadme -digo, y les toco los codos o los brazos o las manos.

Se hace el silencio.

Somos uno.

“¡No, no, no, no, no, no!” Son voces interiores que claman en lo más profundo, encerradas en prisiones bajo sus carcasas externas.

Nos miramos unos a otros. Somos Samuel Matthews y Raymond Moses y William Spulding y Charles Evans y Forrest Cole y John Summers, y no decimos nada, tan solo nos miramos y miramos nuestras blancas caras y nos damos las manos.

Nos volvemos, como si fuéramos uno, y observamos el pozo.

- Ahora -decimos.

“No, no”, gimen seis voces, escondidas y encerradas y condenadas para siempre.

Nuestros pies caminan por la arena y es como si una gran mano con doce dedos se moviera por el fondo de un mar caliente.


FIN

(Versión del inglés por FRANCISCO J. LAURIÑO)


domingo, octubre 17, 2004

ENTREVISTA A FAUSTINO SUÁREZ ANTUÑA. DOCTOR GEÓGRAFO



«No existe un patrimonio industrial tan denso como el de las Cuencas»

«En la actualidad no existen criterios básicos para tratar la arqueología de la industria; no se respeta su idiosincrasia»

Faustino Suárez Antuña ha pasado toda su vida en Sotrondio, rodeado de minería e industria. Aún recuerda cuando acompañaba a su padre hasta el pozo Sotón. Para poder explicar todo el peso que estas actividades habían tenido en su crecimiento como persona decidió estudiar Geografía y eligió como tema de su tesis doctoral «La organización de los espacios mineros y el patrimonio industrial». El tribunal de la Universidad que tenía que juzgar su investigación consideró que su trabajo merecía la máxima nota: sobresaliente cum laude.

-¿Era necesario un trabajo de investigación sobre el paisaje minero y el patrimonio industrial en Asturias?

-Tradicionalmente los espacios mineros se han tratado desde múltiples puntos de vista: desde la geología, la geografía, como es mi caso, pero también desde la Historia, o la Historia del Arte. En cualquiera de los casos se suele hablar de la minería como espacio minero, paisaje minero, siempre en singular. Eso no se ajusta a la realidad, y por la perentoria necesidad que había de salvar patrimonio industrial, hacía falta clasificar esos espacios mineros. Definir cuáles son las singularidades, y cuáles eran también las diferencias entre ellos para poder llegar a una categoría de espacios mineros.

-Entonces, ¿cuál es la finalidad de este estudio?

-Descubrir una serie de elementos señeros de la actividad minera. Conseguir que si dentro de unos años solamente nos quedaran unos elementos de la minería, que ellos explicaran la diversidad a que dio lugar la propia minería, la actividad minera.

-¿Cuál fue el resultado?

-Llegué a la conclusión de que, en Asturias, se podían definir cuatro modelos de espacio minero: un espacio minero central, y aquí tomo como ejemplo el pozo Sotón, porque el patrimonio industrial que contiene es infinitamente mayor que el resto. Dentro del espacio minero central hay una pequeña ramificación, hacia los valles laterales, y ahí nos aparecen ejemplos como el pozo San Luis, donde tenemos las viviendas de empresa, con una gran importancia, y nuevamente un patrimonio industrial de alto nivel. Después el espacio minero periférico, concejos como Siero donde la empresa tiene muchísima más presencia que en los valles centrales, y donde las industrias se diluyen dentro de los municipios. Y más allá encontramos el que yo denomino espacio minero ultraperiférico, donde existen dos grandes ejemplos: Arnao y La Camocha. Elegí Arnao porque tiene el patrimonio industrial más interesante y además es el primer pozo minero de Asturias, de 1858.

-¿Cuál es el tratamiento que se hace al patrimonio industrial en España?

-Tiene que haber un criterio, y por ahora no lo hay. No se está tratando el patrimonio industrial como el resto del patrimonio cultural. Los criterios no son válidos para la industria, porque no se respeta su idiosincrasia, que tiene una serie de características especiales.

-¿Pueden convertirse las comarcas mineras asturianas en un referente de la utilización del patrimonio industrial?

-En ningún sitio hay un patrimonio industrial tan denso como en las cuencas asturianas. Por la propia acumulación de actividades. La minería en sí misma no suele derivar en una riqueza ingente, pero sí la minería asociada con la siderurgia, como se produce en el Nalón y el Caudal. El patrimonio industrial no demanda grandes actuaciones, simplemente que se integre en un espacio urbano. En vez de tirar un puente, veamos si lo podemos utilizar; en vez de destrozar una senda de un antiguo ferrocarril, veamos si la podemos integrar. Veamos si esos elementos se pueden integrar dentro de la trama urbana.

-¿Puede su trabajo de investigación ayudar a esa integración de la que habla?

-Soy escéptico, la propia sociedad demanda cada vez más una atención sobre el patrimonio industrial, buena prueba de ello fue la celebración de la sexta edición de las Jornadas sobre patrimonio industrial que se organizaron en Gijón. Pero la Administración va siempre un paso por detrás. Con mi tesis intento ofrecer una nueva reflexión sobre el patrimonio industrial que sirva como documento de partida para la definición de conjuntos del patrimonio industrial asturiano.

-Su condición de habitante del valle del Nalón habrá influido en el tema de su tesis...

-Toda mi familia está vinculada a la minería. Siempre me habían interesado los temas relacionados con la mina, por eso estudié Geografía, y además escogí a mi director de jefe, Aladino Fernández, que tiene una gran vinculación con el Valle. Estaba claro que cualquier cosa que hiciéramos debía servir para su aplicación en la cuenca minera.
Entrevista realizada por AITANA CASTAÑO para la Edición Cuencas del diario La Nueva España del día 11 de octubre de 2004.

Alguna cosa sobre Virgilio Piñera



Virgilio Piñera en persona
Cubarte).- Bajo este acertado título ediciones UNION, casa editora de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), ha publicado un peculiar texto del crítico e investigador Carlos Espinosa Domínguez --radicado desde hace algunos años en los Estados Unidos--, escrito casi íntegramente en Cuba durante la década del ochenta.

A partir del intenso trabajo con la copiosa papelería dejada por Virgilio Piñera al morir, --que incluía artículos en periódicos y revistas, manuscritos, cartas, apuntes, proyectos de obras, una autobiografía inconclusa, páginas que parecen dar cuenta de un diario llevado sin mucho método, entre otros materiales--, del testimonio de algunos de sus hermanos, varios de sus colegas y sus más entrañables amigos entre los que se cuentan destacados dramaturgos, escritores, actores, directores y figuras de otras zonas de la cultura, Espinosa Domínguez consigue construir una lúcida coral que tiene la virtud de preservar el original tono coloquial de las entrevistas individuales que la sostienen.

Iniciada con una nota oficial del nacimiento a la que siguen las palabras autobiográficas y desmitificadoras de Piñera en torno a tal suceso, la evocación se extiende hasta el momento de la exhumación de los restos en el capitalino Cementerio de Colón, con el propósito de su traslado a la natal Cárdenas, en más de trescientas páginas organizadas en nueve capítulos que preludia un introito del autor y culminan la cronología y la bibliografía del escritor y unas breves notas de presentación de cada uno de los diecisiete entrevistados.

Conocemos así, de primera mano, la infancia y adolescencia en el seno familiar con sus frecuentes cambios de paisaje y su mantenida pobreza, las lecturas iniciales, el descubrimiento de Proust, las primeras incursiones en la creación literaria, las conferencias en el Liceo camagüeyano, las gestiones para la presentación del grupo teatral La cueva en el escenario del Principal de Camagüey -- a consecuencias de lo cual aparece su primer texto para la escena--, la definitiva radicación en La Habana, los años universitarios compartidos con José Antonio Portuondo, las estancias --que resumen doce años—en Buenos Aires, la relación allí con el escritor polaco Witold Gombrowicz y la intervención decisiva en la traducción al español de Ferdydurke, el encuentro con Jorge Luis Borges, Pepe Bianco; la alta estima en que lo tuvieron figuras de la talla de María Zambrano, Alfonso Reyes y el propio Borges; en tanto presenciamos aquellos hitos del teatro cubano que constituyeron los estrenos de Electra Garrigó, Jesús, Aire Frío, la premiación de Dos viejos pánicos en el Concurso Casa de las Américas; tenemos noticia de los pormenores de La boda ,que lleva a escena Adolfo de Luis, del proceso de elaboración de El encarne, de la publicación y reconocimiento internacional de los Cuentos fríos; le acompañamos durante sus luminosos años en Guanabo, su labor en el periódico Revolución y en su suplemento cultural; participamos de su espíritu polémico, sus concepciones acerca de la creación artística como destino recibido, su pasión y fidelidad absoluta a la literatura, su cotidianidad de ritos inflexibles y ambiente espartano, junto a los juegos de canasta y de dominó, los almuerzos en el restaurante Volga en compañía circunstancial de Luis Carbonell o Adolfo Llauradó, las tertulias en casa de Abelardo Estorino y luego en la añosa quinta de la familia Gómez, de los entretelones de su traducción al español del texto húngaro La tragedia del hombre, de Imre Mádach, de los momentos de esplendor y los duros años de silencio, a la par que asistimos al inicio de la amistad con Antón Arrufat, Luis Carbonell, Abilio Estévez, entre tantos otros, y al delicado proceso de construcción de los recíprocos afectos, mientras tras los individuales avatares se muestra, como oportuno telón de fondo, el transcurso de la vida sociocultural y teatral, en específico, de todos estos años y de manera oblicua emergen fragmentos de la trayectoria y las propias personalidades de un grupo de destacados artífices de nuestra cultura en su calidad de testimoniantes.

Como resultado, el diálogo colectivo va brindando los adecuados matices, las sutiles líneas imprescindibles a la imagen inacabada, de gruesos trazos, que nos ha sido legada a quienes no le conocimos y permite aflorar, entonces, la del ser tocado por un inmenso talento y una avasalladora pasión literaria, pleno de delicadezas, dueño de un humor envidiable, respetuoso de la gracia creadora donde quiera que la hallara.

Libro paciente e inteligentemente armado, que se lee con avidez de la primera a la última página, con sorpresa, regocijo, y también con dolor, en él Carlos Espinosa ha encontrado el modo mejor de reconstruir la figura de este oficiante de la conversación por excelencia quien fuera, como acertadamente ha dicho Antón Arrufat, una de las dos leyendas vivas de nuestro medio cultural en su momento, junto a José Lezama Lima, su contemporáneo y amigo.

Virgilio Piñera es uno de los renovadores del teatro cubano, no solo desde la perspectiva estanca de la dramaturgia, en la cual ocupa lugar cimero junto a Ramos y a Triana, sino, además, en lo concerniente a su concepción del teatro como expresión artística; la individualidad creadora que propicia el salto hacia la contemporaneidad desde la construcción de sus textos mediante el empleo de nuevos lenguajes, la inserción en un espíritu universal y la experimentación como premisa. Constituye, desde la década de los noventa en que comienza su redescubrimiento por parte de las nuevas promociones de creadores, el dramaturgo cubano más representado, símbolo inspirador --en más de un sentido--de las nuevas hornadas de dramaturgos, directores, críticos y ensayistas, de continuo referido en las diversos ejercicios que conforman el panorama actual de la actividad escénica

La excelencia de su obra dramática, narrativa y poética, la sagacidad de su mirada crítica y de su ensayística, su intervención en la realización de diversos proyectos culturales, su vertical posición en torno al compromiso del artista con su creación, lo convirtieron en una de las más altas personalidades de nuestra cultura en el pasado siglo y, también, en un ser irradiante hacia el presente.

Artículo de Esther Suárez Durán
Fuente CUBARTE
Publicado en Escuela de Letras
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sábado, octubre 16, 2004

3º PREMIO DE MICRORRELATOS TWININGS de historias de té



BASES SE PUEDEN ENCONTRAR EN www.clubdeletras.com, el periodo de presentación de originales es el comprendido entre el 30 de septiembre del 2004 al 3 de enero de 2005 y los microrrelatos seleccionados irán apareciendo en la Revista Qué Leer mensualmente. El premio absoluto asciende a 3.000,00 € libres de impuestos y una Beca para el Curso de Relato Breve de la Escuela de Letras que se podrá realizar bien presencialmente en Madrid o Barcelona, bien on-line.

Como dicen las gentes del teatro mucha mierda y al concurso.

STONED ATMOSPHERE



Ya tienen tres maquetas circulando por los intersticios más laterales de la escena asturiana este grupo que se implica con el hip hop y la poesía callejera en su más estricta y veraz acepción.
Personalmente me empezaron a sonar en una actuación en directo dentro de la programación que el Ayuntamiento de San Martín del Rey Aurelio celebra en Septiembre en la que se conoce como FEMEX, en aquella época alguno de los actuales miembros estaban en una formación o proyecto que se llamaba 2 CABRONES. Pero ya se sabe, aquello no terminó muy bien y los caminos se bifurcaron. Diferencias estilísticas e ideológicas permitieron no obstante recuperar la libertad creadora al productor Ceeris y al MC Arma X que acompañados por el joven MC Franillo dan forma a una propuesta centrada en las letras abordando los temas reales desde una faceta más humana, un tanto alejada del "yo soy el mejor" y más cerca del "history telling", por otra parte tan poco tratado por el rap español.
Entre las influencias que reconocen están las de Ramsey Lewis, Bob James, Teruo Nakamura, Lalo Schifrin, Clint Mansell, RJD2, DJ SHADOW, Dan The Automator, Ennio Morricone, Hanz Zimmer, Lexicon, Classified, El P o Mr. Lif.
Sus trabajos hasta el momento son tres maquetas que bajo el ordinal 1, 2 y 3 se titulan Issue y sus direcciones electrónicas son
Grupo: stonedatmosphere@telefonica.net
Ceeris: ceeris@hotmail.com
Arma x: cabug2001@hotmail.com

Seguiremos atentos a lo que se cuece en la Cuenca del Nalón en cuanto a escena rap. Y desde PopNox deseamos muchos éxitos a Stoned Atmosphere.

viernes, octubre 15, 2004

CANTOS DE LLOBOS



Ven, mi nina,
a los cantos de los llobos.
Nun-yos teas más mieu
del que tienes a los tos hermanos.
Tu tamién yes criatura famienta
y el sangre fiérvete como a min,
tres de los güeyos.

Sacaremos xuntes los dientes
a la nueche blanca
y espantaremos les sombres
que nos aguarden
baillando desnudes
al pie de les fieres.

Un poema de Vanessa Gutiérrez.

SOLO DE SAXO



Morían las hojas, pesadas, contra el suelo. Y un tenue vapor, la cortina blanquinegra de las calles, se elevaba convulso desde la acera haciendo invisibles filigranas por el aire, para irse después a perder en la altura plomiza e integrarse a las nubes añorantes. Alfombradas y veloces, las avenidas se componían con gracia, obnubiladas, para la enésima llegada del ocaso. Sonrisas de pasados chirridos y taconeos fugaces, el asfalto adormilado se desperezaba a los primeros fríos del otoño.

- Recuerdo aquel sábado de enero. Hacía frío y tú me ayudaste a ponerme el chaquetón -ha dicho llevándose el final del cigarrillo hacia los labios; afuera, al otro lado del cristal, el otoño ensombreciéndose.

- Salías del negocio de tu tía y ella me había dicho no se cuántas veces que debía cuidarte. Para mí que la vieja deseaba…

- ¿La vieja? Es posible. Ahora me da un poco la risa, pero si entonces lo hubiera llegado a sospechar…

- No se. Lo cierto es que el enero aquél y tu chaquetón fuero los ingredientes de nuestro guiso.

- Quizás por eso nuestra relación ha vivido siempre condenada al frío, al toque respetuoso; al invierno constante -le ha mirado con ojos tiernos pero indiferentes, y, cogiendo el bolso, se ha dispuesto a marchar.

- ¡Espera! ¿Esto es todo, Louise? -parece sorprendido y se levanta, la toma de la mano, la mira, también, con la adecuada dosis de ternura procedente de alguien que ha sido algo pero que ya no lo es.

- Lo siento. ¿Para qué seguir hablando? El tópico será idéntico por siempre y nuestro tiempo pasa de manera ineludible. Hemos hablado ya tanto. Hace tantos otoños que nos observan, testigos indiferentes, estos vetustos cafés… No sé. Es que ni yo misma lo comprendo del todo. Nuestro matrimonio, aquella casa…

- Nuestra casa, nuestro matrimonio, fueron todo lo buenos que podían ser -ha dicho, volviendo a sentarse, soltándole la mano.

- Sí, también nosotros lo fuimos y, sin embargo… Es como el café que había en esta taza: conforme yo me lo bebía dejaba de humear, se enfriaba y se acababa a la vez -toma la pitillera, extrae un cigarrillo-. Me la regalaste tú, ¿recuerdas? Aquel fue un cumpleaños maravilloso.

- Lo fue. Pero ¿no has pensado que no todo tiene porqué tener un fin si tú no deseas dárselo? No es que yo quiera volver a intentar nada…

- ¡Por favor, Mitch!

- No, si es cierto…: nada. Pero creo que, entonces, la solución fue precipitada -le ha dado fuego acercándole el mechero azul al cigarrillo.

- No sé. Pero ahora me voy. No puedo seguirte del todo. Es que estas cosas me parecen tan inútiles, tan carentes de sentido…

- Está bien. Termina, al menos, el cigarro. Podríamos mirarnos sin hablar.

- Cuando éramos jóvenes podíamos hacerlo… ¡Adiós, Mitch, te llamaré alguna vez! -se levanta, se mueve, se aleja.

- ¡Adiós! No pagues, lo haré yo -y baja el tono de voz hasta encontrarse las palabras dentro del esófago, del estómago, del corazón-. Lo haré yo. Nada más fácil. Todo contigo fue siempre fácil. Demasiado. También parecen fáciles la lluvia, la neblina, las hojas y el otoño (este otoño, por ejemplo); pero, al final, como siempre, a mí me resulta complicado en exceso. Y de veras que lo siento. Yo sí que lo siento. Ahora estoy aquí y le pido al camarero otro vaso de aguardiente. Es sólo el tercero (esto también es fácil) y hoy como nunca se me vierte la faceta del recuerdo. Esta cita, las anteriores, las futuras ¿qué son?, ¿a qué obedecen? Recobramos en palabras una relación muerta de un tiempo muerto (distante). Recolectamos cadavéricas anécdotas que solamente salvan nuestra vanidad, nuestro estar en nosotros mismos; con ello nos hacemos peores, a pesar de todo, y estalla en nosotros, como nunca, digo, la innoble idea del egoísmo. ¿Por qué me casé yo contigo, Louise? ¿Lo sabes tú? ¿Alguna vez lo has llegado a sospechar siquiera? Aquella tarde de enero, aquel chaquetón (que, por cierto, olía a años, a ropero, a alcanfor), el pelo que te ondeaba sin descaro, tus ojos maravillosos que luego he ido perdiendo (has ido perdiendo), no fueron más que una disculpa, pero, ¿de quién? Es demasiado fácil echarle la culpa de las cosas al destino, porque es, precisamente él, el único inocente: siempre lo es puesto que su fingida existencia está demasiado ligada a nuestros intereses, a los intereses de las personas. La tarde y el chaquetón son siempre elementos recurrentes; es nuestra historia que, hecha ya cenizas, se ciñe a nosotros a través de esos elementos… ¿Será posible que ya todo a nuestro alrededor no pueda ser sin ellos? Me sonroja la idea de vivir tan apartado de toda realidad evidente. Esos elementos son, además, el símbolo de su amor, de mi amor, de nuestro amor; pero lo que ahora me preocupa también, es saber si lo fue de veras o si solamente nos ligamos por aquello. Si lo fue, debe seguir siéndolo: el amor no puede morir tan fácilmente -su cara triste se ha encendido al resplandor del mechero azul y se ha ensombrecido con las volutas del rubio americano; pasándose la mano por la frente ha decidido, por fin, llamar al camarero, pagarle la nota y levantarse presuroso.


*** *** ***

Hacía fresco. Los automóviles discurrían con la clásica celérica lentitud del otoño, de una época cualquiera. Comenzaba su paseo desde la puerta del bar. Desde tiempo atrás sabía que la había perdido y a pesar de todo regresaba cada año a aquella cita en el otoño -¿era siempre en el otoño?-; recobraban los cadáveres del tiempo, sus propios cadáveres, sus ya idos cuerpos anteriores, su vida común que había pasado presurosa, y les rendían el culto floreado -crisantemos, mármol, humedades- que se les rinde a los muertos.

Ella no. Pero él salía vacío, yerto. Salía transido de aquel espumante cementerio particular que era tan inmenso y tan insondable como la mar. Se le hacía tan amplia la calle… Y regresaba de nuevo al cubículo. Enfrentaba la larga caminata, su paseo, hacia la parte moderna de la ciudad. Tras el descanso, pensaba, volvería a verse en negro ante el espejo, a acariciarse el rostro desnudo, y seguiría renunciando a todo mientras se mordía la lengua contento en su pútrida amargura. Mas no por ella, no, sino por sí mismo, por su tiempo, por sus ideales, por las hojas marchitas en que se le habían convertido los ya inútiles brotes del ayer.

El era un solo de saxo, una voz quebrada de emoción, como un grito sonoro y cadencioso en el silencio de la noche. Él se dibujaba sobre la ciudad, retrato futurista de un sonámbulo fraudulento y negro, como sobre un espacio virgen de pintor cansado.

Combatía la soledad con más dosis de soledad. Congelaba sus raras victorias sobre los demás en un particular frigorífico de contención y de mesura, de recato. Era el otoño y lo sabía. Sabía que era uno más, pero él mismo, quedándose, desde aquellos días, reducido a su terrible pero querido abismo.

- Este fracaso me ha dado la fe que me tengo. Me ha dado todo el poder que poseo. Todo es por ella; por lo tanto debo apreciarla, pues me vale. Me ha conformado y soy su obra, su robot. Si ella me programara… Pero no llegará a saberlo jamás. Me duele la vida. Sin embargo soy tan bello siendo yo. No, no soy narcisista: me encanta la creación, toda creación. Por eso me “encanto”, por ser creación como hombre que soy. Todo el mundo, no obstante, debe tener su complemento. Destrucción. Esa es, precisamente, la palabra. Destrucción es el sumum (lo perfecto) porque es, a la vez, creación y nada; es muerte, pero lo es por haber sido vida: la destrucción necesita de la creación, como el dios necesita del humano, para poder ser -se ha sentado en el banco apergaminado. La luna ha salido y a él, ya en la noche, le brilla el rostro afeitado. Visto de perfil en la distancia recuerda a no sé qué personajes de whisky y de añoranza, seres de irreales concatenaciones en películas transparentes proyectadas sobre trapos blancos colgados de una pared.

- Este fracaso me ha dado la fe, me lo ha dado todo. Hasta la luna. Yo había perdido la luna aquel enero. Un chaquetón con olor a alcanfor, unos ojos de mirada tierna y sensual, me hicieron olvidar antes de poseer. Después del chaquetón, después de los ojos, después de aquel enero frío que por tantos años se prolongó, he revivido sin haber vivido y por fin soy yo. Sin ella nunca podría haber sido el ser que soy tras haberla perdido. Reconocer que el corazón me dolía no es una falsedad. Pero yo me encuentro entre haces de sombra y luz. Yo la he creado. O nosotros. Por eso yo debo destruirla. Destruirnos. O nosotros. Nunca he podido desvelarle estos secretos en las citas otoñales. Al comenzar a hablar todo deja de ser lo mismo. Desaparezco, quedo anulado. Ella, con su melosa voz, grande y eterna, inaudible casi, educada, elimina mi vozarrón y me moldea, como siempre, a su gusto. Como antes. A eso le llamo yo tiranía, abuso de poder. Pero ella no lo sabe. ¿Cómo será ella ahora? Quiero decir, ahora, a estas horas. En su nueva casa, en su nueva cama, con sus nuevos amantes. (Me ha dicho que no ha vuelto a tener una relación estable, que la perjudicaba.) La imagino aquellas noches encaramada en la buhardilla, guiándome en silencio hacia sus notables caminos. ¿Cómo será, ahora, ella? -se ha perdido y una nebulosa le invade; es como un dulce sopor con voces y con ángeles y con demonios musitándole al oído viejas canciones que cantaban los fuertes braceros de Ohio hace tantísimos años.

Mientras, afuera, morían las horas, pesadas, contra el suelo. Y el tiempo, como el vapor, se devoraba a sí mismo. Las calles, las avenidas, eran negras de nuevo, lluviosas y mezquinas. El hombre no recupera en ellas su felicidad; ni siquiera le brindan un diminuto pasatiempo.

Y el café ya cerrado espera; es la espera de un año cualquiera.


FIN

Relato de Francisco J. Lauriño
(Publicado en la revista Rey Lagarto, núm. 11-12, Año III, 1991. Langreo.)